lun. Jul 22nd, 2024

LAS PEQUEÑAS COSAS…

Eliseo Castillo

EL HUERTO DE MI CASA

“Cuán pequeño reducto de alimento / para este recuerdo que te sostiene, / guardo algunas plantas en mi huerto, / que te nombran, dibujan tu presencia; / esta mi casa, es tu aposento, / flores imaginarias se desgranan y te bañan, / flores imaginadas te coronan, / bendicen tu frente, / el huerto de mi vida, tiene una flor para mi amada”…elíseo

Cuando la presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación siente que la crítica social le cala hondo, de inmediato recurre a un discurso del miedo y la amenaza…; busca mandar el mensaje de que los puestos de trabajo están en riesgo; de manera facciosa convoca a que los miles de trabajadores salgan a la calle a defender sus derechos; de manera directa e indirecta les señala que el presidente pone en riesgo sus empleos con las reformas que busca aplicar en el poder judicial de la nación.

Desde luego, el temor a perder sus empleos los ha llevado a salir a protestar con actitudes más de manipulados que de personas informadas; al grito de mi empleo no se toca se dedicaron a expresar niveles de desinformación o manipulación lamentables; al menos así lo han manifestado hasta hoy.

Norma Piña los manipula por ignorancia…, o les recuerda los favores por los que llegaron a estos empleos…

Puede haber algo de manipulación; son muchos los casos de personas que han llegado a estos puestos por medio de las palancas; la subordinación, el soborno, comprando la plaza; o algo que es del dominio público; la negociación en la cama con una casta de malditos jueces o magistrados que les ponen de condición ese paso; la cama, antes del escritorio, y la nómina.

Recordemos las frases de cierto magistrado en Veracruz que no tuvo empacho en señalar su esperanza de que las mujeres ya fueran escalando posiciones por sus cualidades profesionales…¡y no por sus nalgas exquisitas…!

¿Así o más claro…?

Hoy, gracias a la prensa (periódico La Jornada), sabemos que cada magistrado y juez usa esta instancia para acomodar a buena parte de su familia…, incluso hasta a la suegra.

¿Por qué es tan apetitoso este trabajo…?

Normalmente los niveles de salario son muy altos, las prestaciones de las mejores; por lo que es casi imposible que se ignore la posibilidad de tener uno de estos empleos.

Para que se de una idea, el presupuesto del 2024 marca un promedio de 1 un millón, 31 mil 382 pesos al año por empleado (son 55 mil 205 plazas hasta hoy…).

“Cada remuneración neta de las 55 mil 205 plazas reportadas por el PJF en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2024 tendrá ese costo – ya descontados los impuestos que en teoría vuelven a la hacienda pública- sólo en el nivel federal. Esto en un país que se ubica como el sexto más impune de América Latina, de acuerdo con un reporte de Eurasia Group.”

Fuente: Dora Villanueva; periódico La Jornada, domingo 23 de junio, de 2024; pag.4

Este nivel que alcanzan los salarios en esta institución hace que los apetitos por entrar a laborar sean muy altos; por eso se explica tanta corrupción y aspiración por llegar a ellos; la venta de plazas es un pan que se come caliente; la colocación de la familia es la meta de muchos magistrados y jueces; y el mercado del sexo; se sabe en los pasillos de las negociaciones abunda como moneda de cambio.

Imposible olvidar las palabras de mi querida amiga muy íntima y exalumna cuando me comentó con tristeza… “cuando vi la fila de chicas que estaban antes que yo esperando la oportunidad por el empleo; y de que en voz alta se comentaba lo que costaba aspirar a tener de momento un contrato por seis meses; y en no pocas ocasiones incluía, además de dinero, ir a la cama con el jefe de recursos humanos, y que además, frente a ellas físicamente no podía competir, me faltan como 10 centímetros de altura…”

¿Le seguimos…?

Por eso salen a marchar en cuanto les señala la señora Piña que sus empleos y salarios están en riesgo; hablamos de salarios que se ubican entre los cuarenta, cincuenta mil, y los 200 mil pesos mensuales; sin tomar en cuenta los salarios de los magistrados y jueces de circuito; estas personas ganan niveles que van de los 300 mil a los 600 mil pesos mensuales.

Estas personas empleadas del Poder Judicial de la Federación no salen a marchar y protestar porque tengan en riesgo su empleo y salario; normalmente lo hacen por coerción; deben el favor del empleo probablemente; o simplemente se les está mal informando.

Desde luego los altos salarios que perciben lo explican; ganan muy bien; representan una pequeña casta dorada de la clase media aspiracional; que, desde luego no tiene nada de malo; es un derecho de todo empleado esperar mejorar cada vez en su empleo y salario; es algo muy justo; ya si se lo merecen o no, es asunto que debe debatirse; los merecimientos son otra cosa.

Es normal que salgan a marchar, siempre y cuando cuenten con la información que les indique que sus empleos están en riesgo; en este caso hay una manipulación que desinforma y les empuja a protestar en función a los intereses de un pequeño grupo de la llamada “casta dorada” de la administración de justicia.

A veces la realidad es muy ácida, pero la ignorancia luego es peor; quema más.

Le abrazo…

https://elpregonerodezamora.com

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