LAS PEQUEÑAS COSAS…
Eliseo Castillo
LA INFINITA BELLEZA
“Hoy no debe ser un gran día sin duda, / no ha de ser especial que el sol brille, / que…¡vamos! la sonrisa de un amigo te asalte, / que la mano fraterna te cobije y ampare, / que la sonrisa amante de una madre te ilumine, / y cuide tu sueño mientras duermes; / no debe ser un gran día que se anhele, / debería ser tu paso normal por la vida”…elíseo
Mientras los ministros de la “Mínima” Corte de Justicia siguen lamiéndose las herida refugiados en los brazos de los medios de comunicación comerciales y sus corifeos, que durante años pregonaron ser los “analistas vigilantes” de eso que llamamos poder de la “opinión pública”; la sociedad despreciada por ellos, con las limitaciones obvias que todos vimos y escuchamos, emitió su voto, ahora si que como las circunstancias les dieron a entender.
Personalmente puedo afirmar que me tarde unos 17 minutos en contestar las 12 boletas que me entregaron; pasando por problemas como que en ocasiones no alcanzaba a ver bien los números.
Pero el momento histórico es tan grande, que, después de lamentar no haber llevado mis lentes para ver mejor, logré llenar los espacios; luego me hicieron reír por que cuidando perfectamente de no mezclar las boletas federales con las estatales; dada la forma en que se me entregaron, me dice una señorita amable y sonriente… ¡dóblelas y póngalas juntas ahí…, señalando una sola ánfora!
¡Oh, qué la chin….; sólo lo pensé!
Luego sonreí, las metí a la fuerza casi enfadado hice un saludo general y me retiré…
Esto que parece un mero momento de la vida es lo que tiene de cabeza a los conservadores que ven como les quitan refugios de poder que han peleado y mantenido por años.
Carlos Salinas armó una Suprema Corte de Justicia a imagen y semejanza de sus necesidades; la revista Proceso de entonces en una de sus portadas presenta al presidente de esta Corte de Justica cruzando la calle rumbo a Palacio de Gobierno a presentarle sus respetos al presidente…; el encabezado es lapidario, señalando que el presidente de la Suprema Corte de Justicia va a rendirle pleitesía al presidente del país; y la foto del ministro Azuela al centro de la portada.
Así se acostumbraba; el poder judicial para un grupo de autollamados aristócratas…¡para lo que se les ofrezca!
Zedillo decidió que quería ministros de su interés, tomó a los 26 miembros, los pensionó con los bolsillos llenos de dinero, y los mandó a vivir como jeques petroleros…, como nuevos ricos; de esta forma redujo a la corte de 26 a 11, pero seleccionados por él y los intereses que representaba; una fracción de esta aristocracia; todo quedaba claro; eran ministros para servir a quienes los impulsaron; por eso no pagan impuestos, pero además, se burlan de quienes las critican, se ríen de quienes les dicen que deben pagar.
Los delincuentes mayores del crimen organizado, pero fundamentalmente los llamados de cuello blanco, como grandes despachos de abogados ligados al PAN, y a la iglesia (el arzobispo Rivera además de “negociar” los derechos de imagen de la virgen de Guadalupe a los chinos, al comprar departamentos de lujo ha contratado este tipo de abogados… ¡para que le regresen los impuestos que ha pagado!)
Por eso, no se inicia el año de Hidalgo para los jueces que se van en tres meses, pero se inicia el periodo de Hidalgo en que van a hacer probablemente lo que se practica mucho entre los canallas cuando van a dejar un lugar para ser ocupado por otras personas; lo vemos en una casa que rentamos y desalojamos; regularmente queda desolada, el caso más penoso es el complejo habitacional presidencial de Los Pinos, en que cada esposa del presidente se llevaba hasta las cortinas, y en el caso de la última habitante del mismo, apodada “la gaviota”, según la escritora Sabina Bergman, se llevó hasta la bandera por que alguien le dijo que era de seda muy valiosa. Ni qué decir de las obras de arte pertenecientes al Banco de México y a Hacienda, y que permanecían en calidad de préstamo en los Pinos; ahora debe estar muy guardadas en bodegas en lo que pasa el tiempo y el olvido del robo.
Este es el problema de los meses de Hidalgo para los jueces salientes; probablemente se van a servir y servirle a sus amigos con la cuchara más grande que encuentren; imagine usted el regalo que pueden intentar darle a los grandes evasores de impuestos, ya sabe quienes, mediante perdones fiscales o vetos de alguna forma para no ser molestado o perseguidos.
Prepárese a ver como estos personajes poco presentables van a regalarse tres meses de desprecio a la sociedad que juraron representar y juzgan con el talante de la justicia por encima de las pasiones; la ley por encima de los intereses mezquinos.
Prepárese para ver regalos a grandes evasores, como lo hacen los presidentes municipales el último día de su mandato en que firman todos los permisos que no se atreven en otros tiempos; pero ahora que ya se van, y no hay forma de detenerlos…
Igual lo hacen los gobernadores y el propio presidente de la república; guardan firmar ciertos acuerdos muy bien reservados para la última hora de gobierno…; su sucio secreto.
En estos tres meses van a suceder probablemente este tipo de situaciones con los jueces y ministros salientes; los regalos y pago de favores en todo su esplendor.
Y todo por que así es la guerra de intereses; pero sobre todo porque la derecha se obstina en suponer que son de una raza superior; su desprecio a los liberales es histórico, nunca les han visto como iguales, no tiene por que ser hoy.
Las probabilidades están ahí, los hechos están por ocurrir; espero que nos equivoquemos y que no regalen perdones, que no cancelen decretos presidenciales de defensa de la tierra para darle regalos a los grandes empresarios; que los buenos deseos se cumplan.
Es lo que queda en estos meses de Hidalgo (pendejo -con otra palabra más fuerte- el que deje algo).
Le abrazo…