mar. Jun 30th, 2026

LAS PEQUEÑAS COSAS…

Eliseo Castillo

DISCURSO DEL BESO

“Será que es una manía del encanto, / abrazar la vida y su aroma con olor a rubor, / la locura del beso que alguna vez se toma, / una caricia que, furtivo y amado robo, / deja en los labios el sabor a encanto, / brazos abiertos, pasión que anima, / amor que grita y se regala a puños. / Tus labios, destino de cualquier día”…elíseo

Cuando en 2006 se fabricó el penoso episodio del “haiga sido como haiga sido”, con el que se llevó a la presidencia a Felipe Calderón, la prensa nacional, estatal y local estableció que a partir de la construcción de una gran mentira comunicativa, como condición para evitar que llegara al poder la izquierda, sería su gran pacto de la infamia, pero sobre todo de la traición a la sociedad que confía en ellos.

Ahora, parecía que lo que importaba era mantener la idea de la infamia del manejo de los datos, según sus intereses, con una narrativa que impidiera que la sociedad se dejara de interesar en la vida promedio que le interesa y atañe; que todo se le entregaría cocinado; que no debía de cuestionar nada.

La derecha ideológica ubicada en el PAN, PRI, MC, y después el PRD, decidieron que lo que importaba en ese momento era neutralizar la información verificable. Después, hubo supuestos periodistas que se atrevieron a afirmar en los foros de televisa que en estos tiempos en que ha llegado la supuesta izquierda al poder, “la verdad ya es irrelevante”.

Cuando el expresidente del PRD Carlos Navarrete aceptó que entre los líderes de los partidos políticos había un “pacto de impunidad” para no criticarse de manera destructiva, quedó claro que la verdad no les importaba, que la guerra por el poder rebasa la moralidad e inmoralidad de los grupos políticos; que lo que importa no es la representatividad, sí en cambio, mantener el poder, al costo que sea.

Con la llegada de AMLO a la presidencia, la alianza de las diferentes manifestaciones de la derecha ideológica se volvió burda; casi de mal gusto; periódicos de abolengo histórico como el Universal, Excelsior, Reforma, entre los principales de alcance nacional; las cadenas de televisión nacional televisa, tv-azteca e imagen, sin rubor prestaron su espacio noticioso de los programas llamados de opinión; los ocuparon para criticar cualquier acto de gobierno del tabasqueño; abiertamente declararon una guerra contra alguien que, a su juicio, era un advenedizo en las entrañas del poder nacional.

Con la llegada de las redes sociales, la guerra desinformativa se ha convertido en un espacio de lucha entre lodo y mierda; quedan pocos espacios donde se pueda respirar un aroma de información seria y creíble; pareciera que lo que importa es lanzar la mayor cantidad de lodo contra quien no esté de acuerdo de que hay que quitar a este gobierno, sea como sea…; cueste lo que cueste.

La figura de AMLO representa lo que no se quiere ver en el poder, desde la visión de la derecha ideológica; luego de los años fuera del poder, los diversos medios derechizados o de abolengo siguen con una fijación casi enfermiza; mientras esté vivo, desean, necesita manifestar su rechazo, su desprecio a “un naco” advenedizo en la vida grotesca de la clase político empresarial en que se asume que ellos son especiales; que los arribistas son personas no bien venidas definitivamente.

El problema es que hoy difícilmente se les puede creer a los diarios que históricamente son el centro de la información del México de otras épocas.

Por desgracia, pareciera que se quedaron anclados en la época del porfiriato en que se establecían claramente las clases sociales y no se permitía que se mezclaran entre si, sopena de castigos sociales y morales, cuando no de libertad.

La publicación en el Universal de una entrevista manipulada tendenciosamente, literalmente contra Carlos Monsivaís, y con el ánimo de dañar a AMLO; al tiempo que aparece la publicación en el periódico Excelsior, en que se le achaca la paternidad de un empleado del congreso al senador Fernández Noroña; ambas publicaciones sin sustento de verificación; para luego ambos medios reconocer que realmente es falso lo que publicaron y que se diseñó evidentemente para dañar a figuras públicas, deja la idea de que efectivamente; hasta el prestigio de una institución como estos dos periódicos se han puesto a la venta, y que el que les pague les puede usar a su capricho.

Con esta actitud queda la idea de que los medios tienden a poner a la venta su prestigio; y que muchos de sus colaboradores, simplemente se están “rentando”, para lastimar a quien tengan que lastimar.

Lanzar la piedra y luego decirle a la persona que se atiende de la pedrada… ¡lo siento, no eras tu la persona a quien debía lanzársela! bueno ya ni modo.

El problema es que cuando se presenta una mentira de los medios de comunicación de alcance nacional, no es suficiente disculparse después al reconocer la mentira…; un “lo siento”, no es suficiente, la mentira mancha, la calumnia envilece, los responsables dolosos son delincuentes premeditados; terminan por prostituir el ministerio de la comunicación y la información.

No se vale decir lo siento y la vida sigue

Quien lastima con dolo prostituye su misión; los periódicos que desinforman se prostituyen; las televisoras, la radio, las redes sociales igual.

Hoy, las prostitutas de la esquina que tanto se critican resultan menos lesivas que algunos medios de comunicación y su buena lista de comentócratas.

Será que la prostitución les viene bien, o que de plano la frase de unos de sus ideólogos… “haiga sido, como higa sido”, sea su bandera de oficio.

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