mié. Jul 29th, 2026

LA ECONOMÍA Y USTED…

Eliseo Castillo

EL RÍO, NOSOTROS

“Manos que toman, brazos que abrazan, / corriente que viaja, azul el agua, / nuevos y antiguos, amores pasan, / verme en tus ojos, todo lo rebasa, / bañarme en tus aguas, locura insana, / amor de siempre, amo enloquecer en ti”…elíseo

Con el clásico “nado sincronizado” de la oposición, usando la mayoría de los medios que abarrotan la comunicación en el país, se ha desatado la alarma…

¡La presidenta comunista Claudia va a censurar el derecho a la libertad de expresión en México, quitándole al mexicano el derecho a ser informado libremente!

¡La presidenta quiere poner una ley mordaza a los medios de comunicación!

Claro, aunado al escándalo de que sea detenido uno de sus líderes de imagen de la derecha supuestamente “decente”, como es el caso de Ernesto Ruffo; han decidido que este gobierno es muy malo, que Claudia sigue siendo una simple, como dice uno de sus líderes, Presirvienta, con todo el desprecio de su clasismo, ahora se refieren a ella como la represora de los usos y costumbres que se han establecido en la mayoría de los medios de comunicación: mentir, engañar, o en el mejor de los casos, decir medias verdades.

Hace casi un par de años, en el diario Milenio, el escritor Jorge Zepeda Patterzon se refirió al grado de confiabilidad que encontró en los diarios y medios de comunicación diversos que se presentan día a día en el país; el resultado fue simple…: ¡hay muy pocas fuentes de información confiables! la mayoría son espacios ocupados para dar puntos de vista notablemente sesgados, posiblemente mal intencionados; pero sobre todo, con una intención clara de confundir, engañar, probablemente buscar beneficios no confesables, pero que sabemos que se les llama extorsión, chayote a cambio de cambiar la versión de lo que es escribe o dice.

¿Quién lee o escucha los periódicos y noticiarios de la derecha…?

Es probable que se sostengan únicamente por el capital inyectado por razones fuera de la idea de ofrecer la información justa, veraz, equilibrada.

Nuevamente se hace patente la versión aquella que hizo famosa el señor Azcárraga Milmo, dueño de Televisa, de que el mexicano promedio lo único que merece son las telenovelas que les ofrece en su empresa; que son una bola de jodidos, y que este país vale la pena sólo por unas 300 familias.

Tal es el desprecio que estas personas tienen de sus televidentes, escuchas y lectores.

Ahora sólo falta que se organice una marcha, nuevamente color roza y con la boca clausurada por una cinta en señal de que la presidenta les está quitado su derecho a decir lo que se les ocurra, les convenga; mentir si es buen negocio, luego desmentir, señalando que se equivocaron simplemente; después de todo, en sus medios pueden tirar la piedra y esconder la mano.

Ahora que la presidencia propone un marco de auto-regulación de medios, pareciera que el derecho a mentir, engañar, abusar de los medios se hace el bien más preciado a defender por esos “opinólogos” de todo, que reclaman su derecho a mentir, engañar, confundir, y al final, si se les descubre, asumen que siempre pueden decir… “bueno, no me di cuenta, mis fuentes me engañaron; yo no soy culpable”.

Mintiendo como lo hacen tan frecuentemente, mandan a la cárcel a personas inocentes, no les preocupa el mal que causan, les interesa mantener el control y la idea de que son líderes de opinión, que nunca se equivocan, que nunca debe cuestionarse su dicho…, aunque por su culpa mueran personas, o terminen en la cárcel inocentes.

Es increíble que estas personas prefieran apoyar y seguir el ejemplo de un pedófilo delincuente como es Trump, adorarlo, apoyarlo, seguir sus pasos, a cambio de, supuestamente manifestar poder, control de la sociedad; el mundo sabe que Trump es un delincuente juzgado, y que no está en la cárcel por la ley absurda de los Estados Unidos. Sin embargo, estos comunicadores prefieren apoyar las mentiras de este empresario tramposo, pedófilo, evasor de impuestos, agresor y violador de los derechos humanos, con tal de atacar a la presidenta de México, al considerar que no los representa.

Volvemos a los comentarios de la columna de Jorge Zepeda en el diario Milenio… ¿a quien leer, escuchar o seguir sin sentir que nos está engañando con mala saña, o mala leche…?

él considera que hay pocas personas en los medios que merezcan la confianza del lector, escucha, televidente, o seguidor de redes sociales.

¿Qué noticiarios de televisa, tv-azteca o imagen tienen un buen grado de confianza?

lo mismo pasa en los periódicos, ni qué decir de las redes sociales, donde se resume y resuma la mierda de la sociedad, parafraseando a Pito Pérez de Romero Flores; hay tan poco de contenido serio, confiable, que respeta al seguidor y se respeta a si mismo (a).

No nombro uno sólo de los “seudoperiodista-opinólogo” que a diario acribillan con sus mentiras al lector, espectador, seguidor; pero es una vergüenza pensar que hay quien lea y crea las mentiras de estas personas, que además de mentir, destilan rabia, rencor, desprecio por los que consideran son diferentes e inferiores a ellos.

La propuesta no es nueva, la Presidenta propone una ley de auto-regulación informativa en los medios de comunicación; no les está imponiendo un juez vigilante y sancionador; les pide que ellos mismos lo generen desde su personal…; pero, como están acostumbrados a mentir, engañar, y cuando son descubiertos, simplemente decir…, no me di cuenta…

Prepárese a ver programas en que estas mentirosas compulsivas personas aparezcan en algún programa amordazados como señal de que les están quitando su derecho a manifestarse libremente.

No son simples mentirosos por error, son mentirosos sistemáticos que buscan conseguir sus intereses; después de todo, como se los recordó en algún momento AMLO, la mentira, cuando no mancha tizna, ellos lo saben, por eso la usan sistemáticamente.

Ellos no defienden el derecho a informar, o a la libre expresión; defienden su derecho a tiznar cuanto sea necesario, mentir, engañar.

Ellos son así…

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