mar. Sep 22nd, 2026

LAS PEQUEÑAS COSAS…

Eliseo Castillo

“Las redes sociales dan derecho de palabra a legiones de imbéciles que antes hablaban solo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la colectividad...Eran silenciados de inmediato, mientras que ahora tienen el mismo derecho de palabra que un premio nobel. Es la invasión de los imbéciles.” (Umberto Eco).

Mientras escribimos este comentario, se realiza en Nueva Yorck la inauguración de la reunión de la ONU, organización formada luego de la Segunda Guerra Mundial, y con la finalidad de controlar la violencia entre naciones, y desde luego evitar que se diera una tercera guerra de esas magnitudes. El resultado es más obscuro que claro, pero es lo que hay.

En su discurso de inauguración el secretario general, el portugués Antonio Guterres fue lacónicamente pesimista, y sus palabras fueron más bien lamentos frente a una realidad, en la que destacó de manera general lo que en este espacio hemos venido comentando de manera reiterada:

Se queja amargamente de que la guerra es el negocio más rentable del mundo, donde los fabricantes de armas y las petroleras ganan más que nunca con el dolor de la humanidad; el secretario hace énfasis en la invasión de Rusia a Ucrania, donde, luego de años de masacres, la población civil de ambos países sufre agresiones.

Señala la masacre que se vive cada día en Sudan, donde ya son cientos de miles de muertes, quizá millones, sin que alguien mueva un dedo para detener la masacre; menciona que en Myanmar, la cantidad de muertes es brutal; mientras que el genocidio en Palestina camina según el plan trazado por el ejército del genocida y delincuente internacional Benjamín Netanyahu se apresta para presentarse en la reunión, seguramente para intentar presumir, como hace un año, sus logros bélicos, y su respeto a los derechos humanos; desde luego, partiendo de que para él, como para Trump, los palestinos no son humanos, son como bestias a las que hay que aplastar.

Luego se quejó, de los impactos de la Inteligencia Artificial, que se va apoderando de la vida laboral y educativa, sin que sus beneficios superen a sus perjuicios.

Hoy nos escandalizamos de lo que hemos venido señalando como un problema real con las redes sociales y la inteligencia artificial, que poco se ha desarrollando enfocada a la ciencia médica por ejemplo, mientras que para la producción de armas y la guerra, se ha realizado una gran actividad en todo el mundo. Lo que importa es la riqueza, el poder; el control de los de siempre sobre el resto del mundo.

En esta reunión se van a realizar algunos eventos que son la vergüenza de la humanidad del siglo XXI:

Presentación de la administradora de Venezuela impuesta por Estados Unidos; Delsy Rodríguez en su papel de Presidenta encargada; que vergüenza, llamarle “encargada”, como forma de decir que Estados Unidos secuestro al presidente de ese país y dejó de encargada a la vicepresidenta…; para que quede caro quien manda ahora ahí.

Presentación y firma de un acuerdo entre Dinamarca, Groenlandia y Estados Unidos para formalizar el permiso para que este último intervenga en la isla como se lo propuso desde su llegada al gobierno el loco de la Casa Blanca; resulta que la dignidad del reino de Dinamarca y Groenlandia no alcanzó para evitar que Estados Unidos intervenga en la isla; es más ya se realizan entrenamientos militares conjuntos entre Dinamarca, Groenlandia y Estados Uidos.

Con otras palabras, Estados Unidos se salió con la suya; la isla va a ser controlada como lo desean.

Benjamín Netanhayu anuncia su presentación en la reunión; seguramente que va a contar con un pequeño coro de aplaudidores, este , seguramente formado por los gobiernos de América Latina doblegados e intervenidos por Estados Unidos: Argentina, Perú, Bolivia, Chila, El Salvador, Honduras, Ecuador, Colombia, Costa Rica, Paraguay entre los más visibles; el resto, igual puede abandonar la sala.

Mientras Guterrez se quejó en su discurso de iniciación de la Inteligencia Artificial y de como se sigue usando para el negocio de las armas, la guerra y el control petrolero; el presidente Trump se burla de los que se quejan, informa que va a crear una “fuerza de IA en vez de frenarla.”

Después de esto, queda el desencanto de una realidad que supera la ilusión de un mundo menos violento y mercenario; Guterres pone el dedo en la llaga: el más grande negocio de la actualidad es la guerra; la industria de las armas y el control del petróleo son su motor; los derechos humanos no son buen negocio, por tanto cuentan con poco apoyo.

La política colonialista de siglos pasados, hoy se aplica cada día con la política de la guerra.

Y pensar que en 1945 con la ONU se esperaba que el mundo fuera mejor; bueno, fue un buen deseo.

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