LA ECONOMÍA Y USTED…
Eliseo Castillo
PASO DEL TIEMPO
“Los años y los días se hacen añejos, / el resplandor del sol se repite y recicla, / manos que se hermanan, labios que se buscan, / es imposible vivir sólo del recuerdo; / es complicado no extrañarte a veces. / Ayer y hoy te he invocado con nostalgia, / ayer, como hoy, te espero, miro a la distancia, / no llegas, el camino es largo, nada pasa”…elíseo
Desde hace muchos años, el certamen de belleza ha sido estigmatizado por rumores y certezas que lo desacreditan como evento de manipulación de la mujer; y de su exhibición como simple trofeo del negocio del espectáculo, el supremacismo de la mujer blanca sobre la morena, amarilla y negra; y desde luego, el gran negocio de los medios de comunicación, que han visto y tratado a las mujeres participantes como meros ejemplares de la exhibición y el deseo sexual reprimido.
Por muchos años, se estableció que la mujer blanca era superior a las otras; eso quedaba fuera de debate; luego ante el descrédito del evento, se fue tolerando el triunfo, de vez en cuando de alguna mujer morena o negra. Pero el estigma ya estaba muy arraigada; era complicado que se quitara esta idea de que es el simple evento de la exhibición de las muñequitas de “uso y desecho” de gente muy poderosa, que disfruta de lo que regularmente se convierte en objeto de deseo inalcanzable para la gran mayoría de las personas…; y que ellos, si lo pueden tener.
Cuando el entonces candidato a la presidencia de los Estados Unidos Donald Trump, por 2016 dentro de sus actos de insoportable insolencia comentó con burla que cuando él era dueño de los derechos del certamen de belleza se daba el gusto de meterse en los camerinos de las chicas y les agarraba las nalgas; para luego en tono de burla señalar que las latinas eran las más tontas por que se las podía “tirar” sin protestar, dejó una huella terrible en el certamen y su contenido.
En realidad no dijo algo que no se murmurara ya en los medios de información; de antemano se sabe que el tal concurso es en realidad un evento plagado de infamias éticas y morales en contra de las chicas que participan; lo que vimos en el pasado festival de belleza en que salió triunfadora la chica mexicana, con todas las quejas y señalamientos que ya se le echan encima, deja al descubierto que este certamen es , en realidad una pasarela de la carne femenina sensualizada y sexualizada.
En México el festival ha sido manchado de varias formas; es el “encuentro de la gran mentira” en que supuestamente se elige a la mujer más bella de un municipio, un Estado o el país; nada menos cierto que esto; pero eso no importa, lo fundamental es establecer una ilusión de que la chica seleccionada es la más bella; de ahí el sarcasmo con que se acostumbra señalar a una chica con el calificativo de la flor más bella del ejido; regularmente asignado el título a la hija de la autoridad en turno.
Por desgracia, el escándalo es algo muy común en estos certámenes; hoy se sospecha que en ocasiones, el crimen organizado obliga a los jueces a darle el título a determinada chica, a cambio de no causarles daño; o simplemente por dinero.
También es secreto a voces que los organizadores en ocasiones las ofrecen a empresarios poderosos en reuniones relativamente privadas, para que disfruten lo que se cataloga de manera artificial, como la “señorita más agraciada y deseada del momento”; regularmente dentro de las promesas para las chicas es que van a ganar el concurso como recompensa.
Todo esto ha sido lo que ha acompañado a este festival de la exhibición de la mujer; si no es así, explíquese un poco la razón para desnudarla (en ropa mínima, obviamente) ante las cámaras, y obligarla a desfilar ante las cámaras de televisión, y bajo el escrutinio de jueces que dictaminan quien camina mejor, quien se mueve mejor, quien las tiene más buenas, más atractivas, etcétera.
El primer gran escándalo de las señoritas notables de este certamen en México sucedió con Ana Berta Lepe, quien aunque no ganó el primer lugar, resultó una finalista muy atractiva; su vida posterior en el ambiente público (cine, y cabaret) desató la ira y los celos de su padre, quien terminó asesinando a un supuesto novio o amante de la misma (al parecer incluso era homosexual, pero en los medios públicos la apariencia es lo que cuenta).
Luego vinieron escándalos en el certamen en Tabasco y Sinaloa en que el conductor Raúl Velasco y el animador argentino Raúl Astor fueron señalados por tratar de manipular el evento, al parecer con la eterna promesa de …, “si cooperas, yo puedo hacer que tu ganes”.
Luego vino el rumor de que a la señorita Guadalupe Jones se le entregó el titulo gracias a las buenas intervenciones del presidente Carlos Salinas.
Hoy se repite el ritual de las sospechas y rumores en relación a la chica ganadora del tan festival; realmente si la observa con calma; la citada señorita Fátima Bosch ha despertado tantos rechazos como felicitaciones; las quejas en su contra se multiplican por razones de índole político; y otras totalmente justificadas si lo mira usted con la tranquilidad de las cosas: ella cometió el peor error que se puede cometer en México en estos tiempos de rencor gratuito; se le ocurrió señalar que la presidenta Claudia es una inspiración para la nueva mujer mexicana; eso es el peor error si se quiere ganar el reconocimiento de los medios de comunicación; no se puede decir que se reconoce a la presidenta como modelo y esperar buena prensa nacional; eso es una metida de patas; de golpe se ha ganado el odio de los odiadores profesionales; es decir todos los que se asumen como de la derecha y la ultraderecha; que ahora les ha dado por ir corriendo a defender y salvar al evasor de impuestos más grande de este país.
Por otro lado, la andanada de críticas de supuestas componendas para ganar el título acusándola de fraude habría que ver en qué se sostienen; pero de todas formas es preocupante que salgan tantas componendas al respecto, los negocios con su familia y los dueños del certamen, en fin; no queda muy bien parada en todo este enjuague.
Por si fuera poco, parió la abuela…!!
Desde el momento en que una de las juezas fue señorita universo en 2020 y es mexicana, al entonces señorita Andrea Meza; y, que otro juez Omar Harfouch, además de renunciar al certamen por considerar que estaba amañado, y de calificar a Fátima como una “reina falsa”, deja un sabor de boca muy enfocado a lo de siempre; un simple festival de la carne, del deseo sensual y sexual para quienes pueden pagar lo muy especial o exclusivo.
¿O, acaso cree usted que el escándalo que ha bloqueado Trump en relación a la lista de clientes de Epstein, el “suicidado” en la cárcel (imagínese suicidarse alguien que amaba con locura la vida y sus exquisitos platillos que se servía a diario…!!) tiene otro tipo de motivaciones…?
Para nada, una cosa explica la otra; es un mero espectáculo de la persona femenina; es su sobreexposición comercial, con ofertas para las concursantes que, regularmente pasan por ciertos lugares muy íntimos.
¿O es usted de los que piensa que realmente se elige a la mujer más bella?
¡Disfrútelo!