jue. Jun 20th, 2024

LA ECONOMÍA Y USTED…

Eliseo Castillo

NOSTALGIA DEL RECUERDO

“Cierro mis ojos para verte cerca, sin prisa, / la obscuridad. fiel aliada te retrata, / en la paz del silencio adivino tu sonrisa, / en la prisa del tiempo imagino tu llegada, / cierro mis ojos para imaginar que no faltas, / cierro mis ojos, abro los brazos…/ ¡que son tu casa!”…elíseo

Con una actitud casi enfermiza, usando todos los medios de comunicación a su alcance, la derecha y la ultraderecha se aferra al poder, se resiste a permitir que la sociedad tenga poder de decisión en lo que le atañe al día a día de sus vidas; la cruda social y de poder que se les manifestó en la derrota electoral de 2018, los ha vuelto más reacios, más molestos, pero sobre todo, más groseros con lo que no pueden controlar. El poder en manos de la sociedad en general (lo que se dice, un estado de democracia) al parecer, les incomoda.

Campañas sucias, medios de comunicación manipulando, opinadores usando medios de comunicación para ofender, pero sobre todo, para mentir…

Necesitamos quitarnos de la cabeza la idea de que mentar la madre y gritarlo es un acto de virilidad; no podemos seguir pensando que la persona que lo grita se hace más hombre o más “macha”; bien nos vendría entender que si se mantiene la idea de que hay que enlodar las campañas electorales para llegar al poder, mediante la descalificación insensata del rival…

Cuando Loret de Mola se montó en la penosa práctica del “periodismo mercenario” (ignoramos si Televisa lo habilitó de manera abierta o encubierta; eso solo ellos lo saben) sacrificando personas inocentes a cambio de obtener los beneficios personales; nos sacudió la realidad en que los medios y sus empleados ponían sus intereses por encima del bien público; no es de extrañar entonces, que la propaganda que se presenta a diario en noticiarios, programas de entretenimiento, programas de opinión; sin el menor asomo de rubor o pena, los que aparecen ante las cámaras, o ante el micrófono de la radio, o firman columnas en periódicos y espacios de redes sociales; se han dedicado a distorsionar la realidad.

En política y en muchas otras cosas, es normal que la sociedad se divida en varias partes; que unos piensen de una forma u otra, de manera totalmente opuesta; pero que al final, y luego de analizar las opciones, se pueda llegar a un acuerdo de aceptación y organización tal , que las partes decidan seguir formando un grupo humano de convivencia, por medio del respeto registrado en leyes; así nacen las constituciones que rigen a cualquier sociedad.

A esto, los griegos llamaron democracia, que simplemente traduce el respeto a la posibilidad de pensar diferente, pero al final aceptar lo que opine la mayoría; siempre y cuando se debatan las ideas en un espacio social o público; por eso se dice que la democracia es el poder y decisión del pueblo.

¿Por qué un comunicador (Alazraki) propone hablar mal de morena, aunque no sea cierto, hasta convertirlo en verdad…, y no se le castiga por incitar a la violencia con mentiras…?

¿Por que un intelectual, en un programa estela de Televisa (J. Castañeda) arenga a los seguidores de la derecha para desatar una campaña de violencia más fuerte en contra de la candidata Claudia Sheinbaum y del presidente Andrés Manuel, con la finalidad de reducir su popularidad…; y no se le amonesta, no se le castiga…?

¿Por qué un escritor de cierta fama (F. Moreno) declara que los que apoyan a Morena son tontos y no saben votar; y que si pudiera los colgaría en el zócalo…, y sigue tan campante con sus dichos?

¿Por que, un periodista de alto nivel de popularidad (R. Riva Palacios) llega al cinismo como periodista, de decir que ante la lucha electoral para desacreditar al presidente AMLO y a la candidata Claudia, hay que mentir, afirmando que en esta elección la verdad es irrelevante…; hasta hoy no se le ha castigado, ni siquiera con una llamada de atención…?

Diferentes medios difamaron de manera grosera la imagen del presidente y de la candidata Claudia acusándoles de colusión con el narco…; hasta hace seis años, con esta afirmación, en el mejor de los casos quien lo hiciera se tendría que esconder en otro país…, o amanecía muerto en cualquier lugar…; así se estilaba la política en México.

Cuando vemos, escuchamos y leemos la guerra de desinformación con que nos amanecemos y nos acostamos en contra del “otro”, del rival, al que se agrede con mentiras, con engaños, con trampas, con la finalidad de desplazarlo del lugar que ocupa; sea cual sea la ideología de por medio, lo que se está logrando con esto es que la sociedad se convierta en rehén de los medios, las mentiras como recurso para lastimar, agredir, y en lo posible desplazar a quien no piensa como ellos. Nuevamente se vuelve a usar de manera facciosa la conseja de que “el fin justifica los medios…”; pero al mismo tiempo… “el fin justifica a los medios”.

¿Periodistas a sueldo…?

¿Medios usados de manera facciosa…?

¿Mentir, engañar, a cambio de llegar al poder…?

Los tres candidatos por la presidencia tienen derecho y obligación a ofrecer sus mejores argumentos para convencer a los electores de que les apoyen; que voten por ellos (dos mujeres y un hombre). El electorado tiene el derecho de decidir por quien votar; al mismo tiempo tiene el derecho de recibir información seria, respetable; y no la lista de mentiras y agresiones con las que se ha ido llenando la campaña electoral.

Es normal que en las campañas promocionales se busque magnificar las campañas de una persona aspirante a la presidencia; y, que al mismo tiempo se rechacen las posibles cualidades de sus adversarios…; es normal, así son las campañas electorales, llamémosles decentes; pero lo que sucede hoy en esta campaña es una guerra de lodo, basura y mierda; que lejos de ofrecer opciones reales a lo que propone un adversario político, sólo se limitan a lanzar mentiras, groserías y descalificaciones usando los medios y a periodistas, que, evidentemente se están poniendo a sueldo.

Esto sería imposible en democracia; pero sobre todo, en un estado totalitario resultaría imposible imaginarlo; regularmente costaría el cierre de los medios: cierre de televisoras, radio y periódicos…

Esto no es democracia por desgracia; o en todo caso es una forma de la llamada kakistocracia : el poder en manos de los peores…

El poder en manos del mercado, el que paga más…; la sociedad, no cuenta, sólo sirve para votar.

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