LA ECONOMÍA Y USTED…
Eliseo Castillo
MANOS QUE HERMANAN
“El calor las delata, las hace amenas, / apenas se hacen de las mías, apenas, / y tus manos pronuncian mil palabras, / apenas se hacen de las mías, apenas, / y el amor se enamora de ti, hermana, / amiga de cada instante, tus manos me guían”…elíseo
Cuando se hizo verdad que AMLO era un peligro para la derecha nacional; desde aquellos años del desafuero (2004-2005) en que el presidente Vicente Fox se afanaba por quitar de en medio a todo contendiente político que pudiera competir con su esposa Martha para la elección presidencial de 2006.
Desde entonces, quedó marcado el sino de la izquierda en México… debe lucir pobre, jodida y apendejada. Cualquier otro aspecto que pudiera lucir debe ser atacado, criticado, y de ser posible eliminado del perfil del político de la izquierda mexicana.
Por esos mismos días, el entonces líder moral del PAN, y la derecha en general, Diego Fernández de Ceballos, sufrió una caída en su imagen de contendiente político impertinente y grosero, con la paliza que le endilgó AMLO en vivo en el programa de López Dóriga; desde entonces, más que jefe Diego, pasó a ser degradado moralmente para ser identificado como “sub-jefe Diego”.
Ante esta situación, y usando su abierta animadversión contra todo político que ose, o intente ser diferente a lo que se acostumbra en México; con la idea de que este debe ser presumido, ostentoso, impertinente, misógino; calificó a AMLO, desde su abierto coraje de ser un “líder falso, por tener pertenencias que lo hacían ver como un burgués disfrazado de luchador social; para eso lo acusó de tener un Tsuru y un departamento”.
Con esas prendas se maneja la derecha; se auto-nombra dueña de los bienes sobre la tierra, y de quien debe acceder a ellos, y quien no.
Para ellos la izquierda debe ser sumisa, seguidora de Diógenes y Jesús (Jesucristo para el catolicismo), y desde luego, aceptar que la derecha es infinitamente superior moralmente. De alguna forma ayunar, no comer por no tener alimentos, es una forma de ver bien a un líder de izquierda; o cuando mucho ir a “lonchear” en los puestos de las esquinas, o en las fondas de la comadre; o con la señora de los tamales de chipilín.
De ahí su rencor contra los políticos de Morena que osaron viajar a Europa y Japón… ¡sin el consentimiento de la prensa y los políticos de derecha nacional!
El pecado de esos políticos es que no se parecen a AMLO, no se recortan más el salario; no comen en los restaurantes sencillos un suculento caldo de res, unas tlayudas o tamales; prefieren viajar a Europa, pagarse servicios en lugares muy caros, que, según la poco pensante derecha y prensa nacional en general, con sus excepciones, es una agresión e invasión de esta “casta social”, a lugares que no les corresponden; lugares que deben ser visitados por gente de mejor calidad, gente de terciopelo, no la de medio pelo; que ahora califican como arribistas al poder y la fortuna.
El periodista, escritor y conductor de televisión Luis Spota, en su libro CASI EL PARAISO; nos narra como esta actitud no es nueva; representa una forma de discriminación que se manifiesta en la sociedad mexicana; las ambiciones de los nuevos políticos son ser como los que se comportan como dueños del capital y de la política nacional; para ello son capaces de poner sobre la mesa de negociación lo que sea…; empezando por sus esposas e hijas…; lo que sea con tal de ser parte de un poder manifiesto.
Hoy, al desatar el escándalo de los líderes de izquierda que viajan por Europa y Japón…; ¡aunque lo hagan con sus dineros de sus salarios! que no son para nada bajos; todos ellos ganan un promedio de 150 000 pesos mensuales; se rasgan las vestiduras por tal evento, y corren a quejarse con la presidenta Claudia.
Como presidenta, Claudia no está habilitada para señalar a esos políticos y sus viajes; la prensa la empuja a que tome partido de un tema que no le corresponde; los diputados, senadores, y miembros de partidos políticos no están en su competencia; por tanto es un despropósito de la derecha pedirle y casi exigirle a la presidenta que saque la guadaña de la violencia y los castigue; no lo puede hacer; menos aun un deber hacer. Un senador o un diputado representa tanto poder constitucional como la presidenta; así de claro y simple.
Desde luego que su secretario de educación Mario Delgado puede estar más vulnerable a la crítica, es un funcionario público directamente dependiente del equipo de trabajo de la presidenta; los demás aludidos a los viajes caros no; ellos tienen mucho dinero, ganan salarios muy altos; se pueden pagar los hoteles y comidas más caras del mundo; si ellos quieren pagarlas.
A la derecha le da roña y le sale ronchas al verlos entrar a lugares muy de moda, muy caros, muy de y para ellos, supuestamente.
A veces siento envidia con estos políticos que cuenta con este poder de compra; bueno es que en ocasiones recuerdo las bromas que nos hacíamos en la época de universitario, cuando en todo muy provocador nos reíamos de la frase… “tanto que odio a los pinches burgueses (o ricos a veces decíamos)…, ¡y voy para allá que vuelo…!”.
Claro, al ver como les da comezón y les salen ronchas por mi posible presencia, prefiero seguir siendo consuetudinario asistente a las plazas públicas, los cafés sencillos, y las fondas tradicionales.
El clasismo es una pena, pero es una realidad; si la izquierda se quiere poner la soga al cuello, pues es algo normal; siempre se va a manifestar esa aspiración a ser como los demás…; a tener lo que los otros tienen; a quitarles si se puede lo que acumulan.
Si la izquierda se quiera suicidar, es normal que van a seguir sacando su pequeño o gran complejo que nosotros decíamos como broma de universitarios…
¡Tanto que odio a los ricos… ¡y voy para allá que vuelo…!