mié. Abr 17th, 2024

Dr. Pbro. Alfonso Verduzco Pardo

Zamora, Mich., 19/febrero/2024.- A menudo que envejezco, y trato cada día con menos gente, dado que inválido como estoy y reducido a una silla de ruedas, pocos amigos me quedan, sin embargo, alcanzo a percibir que el mundo de hoy camina a pasos agigantados hacia una grave decadencia moral y social:

Sufrimos una variedad de robos de toda índole y de toda cuantía. Vivimos azorados por una violencia desenfrenada que está provocando homicidios de toda clase.

Ya no hay el mínimo respeto ni a los bienes ni a la vida del prójimo. Pocas gentes quedan que respetan la ley de Dios y las leyes humanas. Nuestra sociedad está muy lejos de regirse por el cristianismo, pues la ley de Dios es algo que a muy pocos les importa.

“¿Será porque nosotros los clérigos, no hemos sabido enseñar, ni mucho menos inculcar adecuadamente el Evangelio y los 10 Mandamientos como norma de vida?”.

Como aconteció en la Torre de Babel, cada quien habla el idioma de sus propios intereses.

A lo dicho podríamos agregar el escandaloso aumento, que se está notando, de homosexuales y lesbianas. ¿Será esto acaso el método para controlar el aumento de la población?

Es aterrador lo que está sucediendo en tantos países de América latina, como a todos nos consta, pero pensemos en países lejanos: Ahí está lo que sucede en Ucrania, y no se diga en Israel, en la Franja de Gaza…

¿Y qué podemos predecir de lo que puede ocurrir en las próximas elecciones políticas de Estados Unidos y de nuestro país, con los gobernantes que padecemos?

Si fuéramos un poquito sensatos, entenderíamos que no nos queda más que volver al Dios de nuestra fe, al amor auténtico, para que Él nos tome de la mano y nos lleve a la aceptación de su Evangelio, para tomarlo seriamente como norma de vida.

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