* Familias velan las tumbas en Tzintzuntzan con cempasúchil, incienso y ofrendas durante una noche dedicada a las ánimas y sus seres queridos.
Redacción.-
Tzintzuntzan, Mich., 02/noviembre/2026.- Las ánimas llegaron a recibir las generosas ofrendas depositadas sobre las tumbas de tierra roja, guiadas por el aroma del cempasúchil y el humo del incienso. Los pobladores mantienen intimidad con su ofrenda, pese a la multitud de asiáticos, europeos y visitantes locales.
A las orillas del Lago de Pátzcuaro se encuentra el pueblo de Tzintzuntzan, heredero del Imperio Purépecha y que esta Noche de Muertos se dedica completa a los familiares que se adelantaron.
Las veladoras cubren cada rincón de forma tupida, iluminando las ofrendas y los rostros de quienes velan hasta el amanecer sin moverse del cúmulo de tierra donde descansa una madre, un padre, una esposa o un hijo.
En esta velada hay rezos cada hora, cantos y rituales bajo la esperanza de que el espíritu de los fallecidos vienen esta noche a recibir las ofrendas de quienes aún están vivos.
Pese a que cada año se suman más turistas y que posiblemente esta madrugada rompa el récord de visitantes, la esencia de honrar a quienes ya partieron sigue siendo el corazón de la celebración.
Pero alguien debe atender a los curiosos. la corta avenida principal de Tzintzuntzan se instalaron puestos de antojitos y todo tipo de venta que operaron a su máxima capacidad.