mar. Nov 3rd, 2026

Por Henry III

DÉJAME Y TE CUENTO asiduo leedor de estos hebdomadarios exabruptos que cientos de fallecidos cuyos cuerpos han venido poblando los dos cementerios de esta levítica y mendocina ciudad de ilustres hombres, hacendosos lebrones, cofradías de la vela chorreda, acaudaladas hermanas de la caridad, así como de innumerables serpentarios y uno que otro masón; que tanto el panteón Morelos que se le conoce como ‘Chairo’ o municipal que data de 1930 y el Resurrección también conocido como ‘Fifí’ con apenas 30 años de “vida”, han salido de sus tumbas, seres descarnados, huesudos, ya no tan alegres, como cuando la pandemia en que no hubo copiosas romerías, que los vivos o vivales habían convertido en festejos populacheros…Estos entes vieron como cada año, por esta época, al mismo numeroso contingente de vivos y vivales apostados a las afueras de los panteones, y cómo paulatinamente los invadían; los primeros para cumplir con rituales transmitidos generacionalmente y los segundos para comerciar con la sensibilidad de aquéllos, elevando al cielo, no oraciones, sino los precios de flores y otros productos destinados a la colocación de las llamadas ofrendas, además de antihigiénicos y caros alimentos.- “Se dio el caso -prosiguen- que tanto nos enojamos de ver aquello que, primeramente tuvimos que huir, uno a uno y luego en tropel, de las interminables letanías de viejas rezanderas…,de las promesas que hacían nuestros dolientes, de las desafinadas canciones que grupos norteños mal interpretaban, así como de los improvisados mariachis de cuatro elementos, de las peticiones de ayuda o milagritos, pisotones indiscriminados sobre nuestras tumbas, así como de chamacos indolentes que ofrecían limpiar la tumba o retocar el epitafio…¡Fue horrible…fue horrible!”…Cuando este Recatrín decidió visitar los dos cementerios de Zamora “El chairo” y “El fifí”, pudo constatar y atestiguar sorprendentes hechos. El primero ocurrió en las inmediaciones del viejo camposanto “Chairo”, sobre la avenida Madero norte, lo que a la distancia parecía un grupo de pauperizados burócratas del IMSS-Zamora que pedían la destitución del sempiterno líder sindical, que, exigían aumento del 10% al salario, y el bono por llegar temprano al ´jale´y otras prestaciones, así como el pronto pago del ‘derecho de marcha’ ¿..?; no eran tal, tampoco, eran empleados de rentas’, mucho menos los 150 trabajadores del ayuntamiento de Zamora, sindicalizados ‘al vapor’ por cierto exalcalde..que igual exigían su pago y ser basificados…Nada de eso…resultó ser un grupo, sí, pero de entes descarnados con desagradables y malolientes ropajes carcomidos por la tierra y su necrófila fauna. El reclamo de unos cuantos (fifís)portaban en sus raídas casacas la figura de la veleidosa y tránsfuga senadora Lilly Téllez:…’El INE está corrupto’, ‘No a la militarización del país’…Otro grupo ‘chairos’, los más, acallaban esas peticiones con ‘cinco’ guturales sonidos: “Es un honor estar con Claudia hoy’, “Fuera ratas”, Investigar a Fecal, etc…etc…En un momento dado ambos grupos confluyeron en Sentura y…¡oh sorpresa!, chairos y fifís…unificaron protestas, pedían con guturales gritos, no dejar entrar al alcalde Soto que ya no estaba entre los vivos y que había sido, primeramente engañado por sus más cercanos colaboradores, que le explotaron su ego…Así es de que, desdeñado en vida por el PAN, anduvo de la ´ceca a la meca´ buscando acomodo en otros partidos políticos, ofertando “su” buen gobierno y “dejando huella” pero igual lo rechazaron… Ni morenacos, ni priistas ni “sombrerudos” lo quisieron, bueno hasta los “naranja” bajo condiciones lo acogieron, de mala gana…Pero resulta que ya el alcalde de marras no “alcanzó a cargar los peregrinos” este año, la madre tierra lo reclamó…Y por eso ahí anda buscando un rinconcito para descansar en paz…Pero el común denominador de éstos infelices entes era simplemente: “¡Queremos paz, queremos paz!”, aquí no lo queremos, que se lo lleven al Santuario con su compa Ventura o le pida alojo a Maynes ……Mientras, esos grupos se desgañitaban con guturales sonidos de fuera…fuera…fuera…… algunos automovilistas, que circulaban por esa vía, observaron atónitos la singular manifestación, aunque la mayoría de los manejadores supuso que él responsable del incómodo evento era algún líder de la 2 de octubre o de la Jacinto López o de los de la Huanumera que bajo el mando del sempiterno líder Lucio Arzate, ya también bajo tierra…exigían, unos la escrituración, y otros la salida del gobernador Bedolla, desde el interior de sus vehículos respondían a las consignas de muy distintos modos, con ofensivos claxonazos, mentadas de madre acompañadas de señas obscenas con manos y brazos o gritos tales como: “¡Pinches…mitoteros!” o “¡Pónganse a trabajar huevones!”, y se indignaban aún más al no percibir gesticulación alguna por parte de tan acartonados manifestantes… Este Racatrín hizo acopio de fuerzas, y superando todo escrúpulo, se acercó a uno de los cadáveres a fin de conocer su punto de vista, y nos dijo en exclusiva, “aquí marchamos fifís y chairos… ¡Los que nos tienen hasta la madre, son los vivos, cada año es el mismo viacrucis, como si no hubiéramos pasado ya por uno… Son chingaderas… Dejan todo sucio nuestro aposento; basura por aquí y por allá, excretas de gato y más…sólo vienen a contaminarnos… Exigimos respeto; si no dejan de venir a molestarnos a nuestra casa, nosotros iremos a las suyas, y van a ver!”…EL MISMO DIA DE MUERTOS, el muy Recatrín se trasladó, al cementerio ‘fifí’ Resurrección, más al norte de la ciudad cerca del cerrito de Catipuato o de Ortiz, donde los ‘dijuntitos’, con mortajas más elegantiosas, no se manifestaron violentamente, sino que se limitaron a abarrotar el acceso;….los fugados del viejo panteón Morelos que acompañaron a este Recatrín, en solidaridad con los de la “Resucc” entonaron antiguos cánticos inentendibles para “matar” el tiempo, ya que no podían hacerlo de nuevo consigo mismos para escapar del cruel tormento que representa para ellos la conmemoración del Día de Muertos…El cadáver de una mujer como de 90 años de edad, declaró a este medio: “Me recuerda el Día de las Madres, cuando vivía, pues la única que no disfrutaba el mentado día era yo; ahora es igual”. COMO NO PUDIMOS ESA VEZ accesar a ese cementerio retornamos al viejo Morelos, casa primicia de Rosa “La Mascota, su primera inquilina. Antes de llegar en las afueras observamos al espíritu de un muchacho bastante joven, en cuya camisa se podía leer el nombre de “Sóstenes” (por lo que suponemos que así se llamaba), y que imprudentemente se arrojaba al paso de los automóviles y camiones, los cuales lo lanzaban por los aires una y otra vez, tantas como él se levantaba y se volvía a arrojar. Al preguntarle por qué lo hacía, nos dijo: “¡Estoy desesperado. Desde ayer hay una viva ahí adentro, en la tumba al lado de la mía, donde habitan unos gemelos que murieron al nacer; cuando la vieron entrar, ellos salieron de inmediato, porque dicen que es su madre, tiene más de veinte años viniendo sólo el 2 de noviembre, nunca otro día, y los tortura. Como yo llegué aquí apenas este año no sabía de qué se trataba, pero lleva más de un día repitiendo “¡Aaaaay mis hiiiijos, aaaaay mis hijos..! Ni modo…tengo que soportar ese calvario, una vez más… señor don Recatrín…

https://elpregonerodezamora.com

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