CIUDAD PERDIDA…
* Éxito para la Iniciativa Privada, fracaso para la población…El caso Guadalajara
Miguel Ángel Velázquez / La Jornada
AYER LUNES, EN LA “mañanera”, se puso sobre la mesa un asunto que bien vale la pena discutir con la seriedad que amerita un derecho humano en manos de la iniciativa privada. El tema es el agua, con todo lo que ello implica.
EL ASUNTO PARTE de la calidad del líquido que se distribuye en una veintena de colonias de la ciudad de Guadalajara por parte del gobierno. Desde hace algunas semanas, lo que sale por la tomas no es precisamente algo destinado a la ingesta del humano y tal vez a ninguna otra especie animal.
EL PROBLEMA SE dejó correr no obstante las denuncias de los pobladores y diversos grupos de colonos de aquella ciudad. El gobierno perteneciente al partido Movimiento Ciudadano no hizo nada, o en el mejor accionar del neoliberalismo, provocó, por descuido o falta de inversión –estrategias recurrentes en la derecha–, que se contaminara el vital líquido.
Y COMO OCURRE siempre en el ala conservadora del país, el gobierno de esa ciudad ha considerado como solución privatizar el servicio. Movimiento Ciudadano, el partido político en el poder en aquella entidad, pretende, bajo el argumento de que el gobierno del estado no tiene recursos, poner en manos privadas, porque así lo quiere la derecha, eso que es un derecho humano y que por tanto no debería cobrarse al usuario.
FUE CON CARLOS Salinas de Gortari, en 1992 –con quien, si no–, que el gobierno cedió una de sus funciones básicas a la iniciativa privada y varias son las ciudades, los municipios, que han privatizado el agua.
EN PUEBLA, QUINTANA ROO y en Cancún, particularmente, se han generado una serie de conflictos sociales, económicos y legales por el manejo del vital líquido a manos de empresas que lucran con el derecho humano, y que aunque se trata de un verdadero fracaso para la población, es un sonoro éxito para las empresas.
AHORA ES GUADALAJARA, donde el gobernador de MC, Pablo Lemus –con el Miléi que lleva dentro–, dice que va a investigar el uso de la fuerza en contra de quienes protestan por la calidad del agua que llega a sus hogares, dicho que parece, a todas luces, un recurso demagógico dado que la representación fue a las puertas de la casa que habita y que duró un poco más de tres horas, tiempo suficiente para haber ordenado que frenara la represión, cosa que no hizo, es decir, que permitió. Nada qué investigar.
AGUASCALIENTES, GOBERNADA POR EL PAN, fue el primer lugar de la República que permitió, en 1993, que el agua se convirtiera en negocio. La privatización más reciente, al parecer, se dio en el Querétaro panista, donde el vital líquido, considerado un derecho humano, se obtiene si se paga, de ninguna otra forma.
AUNQUE YA SE ha obtenido la libertad de la mayoría de manifestantes que fueron encarcelados en las riñas contra la policía local, Lemus mandó un mensaje que no debe ser pasado por alto por nadie que entienda qué es y para dónde camina la derecha: si no están de acuerdo con el negocio, la represión los hará entender. Nada más.
DE PASADITA…
EN EL CONFLICTO aparentemente salarial que sucede en el IMSS hay metidas manos que pretenden descarrilar el trabajo de la institución que poco a poco ha enmendado su quehacer. Como con el agua, pero mucho más avanzado, tiene que luchar, aún, contra un esquema de privatización que se generó en los tiempos del Prian.
SÓLO HAY QUE reconocer el número de hospitales privados que se construyeron en el lapso neoliberal. Un dato puede darnos una comparación justa y no demagógica de lo que ha ocurrido con la salud en el país. De 1943 a 1982 se crearon 20 mil 500 camas, y en los 35 años siguientes –de1983 a 2018– sólo se pusieron al servicio de la población unas 4 mil 300.
Y MÁS, ENTRE Fox y Peña Nieto el proyecto privatizador del prianismo se desató cuando menos en el dicho. Al principio de 2018 se supo a través de diferentes auditorías que de un total de 317 unidades médicas y hospitales que, se dijo, estaban construidos, nunca se entregaron porque no se terminaron. Tres a cargo de Fox y su “seguro popular”, 118 de Calderón y 196 de Peña Nieto, la mitad de ellos fueron dictaminados como inservibles.
AUN CON ESOS datos, incontrovertibles, hay imbéciles quienes aseguran que había una cobertura mayor de los servicios de salud en el país en 2017 que ahora, y ante tal aseveración lo que tenemos que observar es y ¿Cómo le hicieron? ¿con qué camas?, ¿con qué hospitales?, y además, ¿con qué médicos? Ya basta de mentiras, vengan de donde vengan.