LAS PEQUEÑAS COSAS…
Eliseo Castillo
TU MANO…, EL ADIÓS
“Con la mañana que inicia, contigo y sin ti me avisa, / este cansado cuerpo se amerita y moviliza, / ya no se alcanza en los andenes saturados, / adiós, una voz grita, adiós una voz repite, / mis ojos apenas se abren y poco miran, / adiós que suena en el vacío me despierta, / tus manos me sueltan, el adiós lo revela”….elíseo
Cando leí el artículo de Luis Miguel Quijada, en La Jornada Semanal, del 27 de septiembre de 2026 titulado La Gentrificación del taco, me quedó el gusto de saber que no estoy sólo en la tesis que sostengo de que, el actual estilo de vida nos va quitando pequeños y grandes espacios de convivencia social que, regularmente han mantenido la idea de familia y amigos de barrio, que se ven frecuentemente en sus calles, plazas públicas, y loncherías y taquerías tradicionales.
Del mexicano presumido, copión y exagerado…
Efectivamente, pareciera que las ciudades y hasta pueblos medianos se van poblando de espacios que intentan imitar, copiar costumbres de otras partes usando la muy tradicional costumbre del “tentempié”, o del “comerrapidito”, que representa pasar al puesto de la esquina o media cuadra por una torta, o unos taquitos.
Ni qué decir de las noches en que se rompe totalmente la rutina y dieta, al salir con un amigo, una amiga, tu pareja, a cenar unos tacos en la taquería “fulana”, por que ahí los hacen mejor; o por que los sirven con más carne, o por que tienen de muchas salsas en sus molcajetes; aunque en realidad toda sea licuada y luego vaciada en estos.
Pues no, al carajo este estilo de comida de emergencia, o comida popular para el barrio, para trabajadores que no pueden pagar restaurantes, o para un antojo de fin de semana; ahora la moda es poner taquerías con el sentido de que son especiales; que comer un taco no es cualquier cosa; ya hasta les llaman tacos gourmet; de esta forma pueden cobrar el doble por este alimento de emergencia.
Esta es otra forma de joder a la vida cotidiana, se le quita el derecho a mantener el control de espacios gastronómicos básicos. No es posible que se esté volviendo moda poner taquerías tradicionales con el semblante de “restaurante-fonda gourmet” mediante lo cual, el taco tradicional se sirva en platos muy formales, para luego pasar una cuenta como si se hubiera consumido un platillo exótico, por el que se cobran varios cientos de pesos.
No es posible que se vea con satisfacción que se va a cenar a una taquería y se le cobre como si consumiera un platillo; ni que decir de la torta; es ridículo como al bolillo tortero le rellenan de alimento hasta que se derrama por todos lados, de tal forma que cuando se intenta comer; nadie, absolutamente nadie puede comerla; simplemente se hace a la idea de que va a comerla de manera directa, es mentira, lo que hace es morder al pan, llevarse un trozo de carne a la boca, con algo de lechuga, salsa, mientras que le resto del contenido salta por los lados, y termina en el plato en que se le sirve; ya no decimos cuando se la lleva para comerla en el camino; o atrapa su contenido en una servilleta o en la bolsa de plástico en que se le sirve regularmente, o se tira la mayoría de la torta.
Pero eso si, y de manera muy oronda, en no pocas ocasiones se afirma que… ¡que pinches tortotas sirven en tal lugar, con una tienes para ya no comer”
Con esta idea de imitar a las cadenas de restaurantes supuestamente de lujo, se ha perdido la tradición de pensar que comer tacos y tortas es un alimento de emergencia; no tan buen alimento, desde luego, pero que le saca de problemas al trabajador, le da un momento de convivencia a los amigos; o aprovechan las parejas para romper la semana de cuidar la dieta.
Hoy te cobran un taco en 20, 25, 30 pesos y te hacen sentir que no comes en realidad un taco; que comes algo especial, algo gourmet le llaman los mamilas.
Con las tortas pasa lo mismo, empanzonan al bolillo de verduras, salsas diversas, y en medio alguna carne y quiso; hacen que se vea una “pequeña montaña” de alimento, para dar la idea de que es imposible no cobrarte 80, 100 pesos por cada torta.
Con esto le hemos quitado la idea de comida tradicional, de barrio, de convivencia de amigos, de pequeña cuita fin semanera con tu pareja y hasta familiar; donde con no tanto dinero, disfrutan las personas.
Hoy parece que la moda es poner taquerías y torterías especiales; gourmet, de esta forma le quitamos el sentir de popular, y se puede cobrar más.
“Lo que antes era del barrio termina convertido en concepto, franquicia, marca, y “propuesta gastronómica”. El puesto de la esquina desaparece y aparece el local “progre” diseñado para foto de instagram; el taco deja de ser alimento y comienza a funcionar como signo de distinción, como diría Bourdieu, “una mercancía cargada de capital cultural”.
Fuente: Luis Miguel Quijada; op.cit
De esto hablamos, mientras el pinche Trump sigue jodiendo al mundo, con su megalomanía de apropiarse de los recursos sobre la tierra, presumiendo que tiene las amas más poderosas del mundo.
Mientras este hijo de puta sigue jodiendo, la cocina gourmet sigue jodiendo al alimento tradicional de las carreras al trabajo, las reuniones con los cuates de la esquina, o la salida fin semanera con la pareja a comer unos tacos en la esquina.
Esa es la idea…