* En Un acto de fe y meditación, aunque esta vez la participación fue menor acudieron varones de parte del país e incluso del extranjero, a la Procesión del Silencio en su edición 67
Enrique Covarrubias Magaña
Zamora, Mich, abril/2026.-La Procesión del Silencio dio inicio a las 10:20 am del viernes 3 de abril y culminó a las 13 horas, por lo que el tiempo de recorrido fue menor que en años anteriores, debido a que fue más fluido, con mensajes cortos en las iglesias que se visitaron, a excepción del Templo dl Rosario donde el párroco Rafael Morales, se alargó con un enérgico fervorín a los participantes por más de media hora.
Previo al inicio de La edición 67 de la Procesión del Silencio, evento que iniciara hace más de 6 décadas el Sacerdote Salesiano Isauro Pedraza Ureña y el grupo de los Caballeros de Don Bosco, el 27 de marzo de 1959, se dio la bendición y así es como comenzó esta tradicional Procesión del Silencio que se lleva a cabo cada año.
Sin interesar las condiciones físicas, así como de salud e incluso de los intensos rayos del sol, hubo personas que asistieron a este evento religioso para mostrar su fe, así como para acompañar a Jesús recordando su camino al Calvario, que culminó con con el crimen de los siglos.
También hubo quienes acudieron en silla de ruedas, así como con muletas y bastón e incluso hasta sin zapatos, otros más con corona de espinas sobre sus cabeza, quienes haciendo un sacrificio estuvieron presentes en esta Procesión del Silencio que empezó en el templo de Los Dolores.
Los miles de varones entre ellos niños continuaron caminando hasta llegar al templo de La Medallita en donde se rezó la meditación dos y tres, para después seguir hasta a la parroquia de El Rosario, donde el párroco Rafael Morales, hizo de su fervorín una severa crítica hacia quienes atónitos escucharon por más de media hora, cuando lo sugerido era de cinco minutos.
Posteriormente se avanzó hasta llegar al Santuario Diocesano de Nuestra Señora de Guadalupe y una vez que se realizó la meditación, se siguió hasta el templo de San José y se avanzó hasta la avenida Juárez donde se hizo un alto frente al templo del Calvario.
Prosiguió el contingente hacia el templo del Carmen, para de ahí enfilar hacia La Divina Providencia, fue en ese lugar donde los marchantes se hincaron por unos momentos, meditando la muerte de Jesús; luego de este acto de contricción, la columna prosiguió hacia La Purísima, donde se leyó la penúltima estación, de ahí el largo contingente caminó hacia el templo de Los Dolores, donde culminó la Procesión del Silencio 67, que esta vez tuvo una baja considerable de asistentes. Finalmente el obispo diocesano Joel Ocampo Gorostieta, impartió la bendición a los que se quedaron al final, ya que la desbandada ya se había iniciado.
El Prelado destacó que la presencia de Dios se hizo sentir a lo largo de la Procesión, al tiempo que exhortó a los asistentes para que esta experiencia, les impulse un profundo cambio en sus vidas, basado en el amor, el servicio, la búsqueda de la paz y la erradicación de la violencia.