sáb. Mar 21st, 2026

LAS PEQUEÑAS COSAS…

Eliseo Castillo

SER RECUERDO

“Por los tiempos que alguna vez vivimos, / altas y bajas, días de entonces, momentos, / tan sólo por eso, amiga de bellos años, / brindo en mi espacio sin escuchas, / por esas noches sin fiesta ni copas, / por ese instante de nostalgia sin reproches, / tan sólo por eso, amiga de entonces, / recuerdo hermoso de aquellos años, / levanto mi copa que no tengo, / libo un licor que no existe ni busco, / y bendigo tu vida de entonces amor, / de hoy, y siempre”… elÍseo

Mientras leo el excelente ensayo-artículo de Heman Bellinghausen en el periódico La Jornada, en la sección La Jornada Semanal, del domingo 15 de marzo de 2026; titulado: Estados Unidos y el irresistible encanto del escándalo sexual; asistimos con tristeza a la manea en que se usa la religión como instrumento de manipulación emocional en general, y de esclavización sexual en contra de la mujer.

En este documento nos recuerda la forma hipócrita con que la religión ha hecho uso del cuerpo femenino como espacio de violencia para beneplácito del hombre; con todo el descaro que la estructura machista alimenta a las religiones, tanto monoteístas (la judeocristiana y la musulmana) y las diversas visiones politeístas que proliferan en la actualidad en Oriente y Medio Oriente.

La tesis que nos ofrece el articulista del periódico citado, nos dice que en la cultura norteamericana, establecida por una fe judeocristiana muy fuerte, son capaces de sacrificar la vida de las personas antes que aceptar un escándalo sexual.

“La invasión y colonización blanca venida de Europa creó un paradigma racial de belleza, pero también estableció las reglas de lo permitido, lo prohibido, lo secreto, lo tolerado, lo negado. El adulterio, escándalo sexual originario, se hunde en el pasado bíblico, pero fueron los nuevos estoicos sajones y anglos quienes le dieron carácter de delito imperdonable.”

Fuente: Op.cit

En aras de un Dios judeocristiano, terriblemente castigador y mandón (no es posible imaginar bondad en un Dios que amenaza con castigo incluso establecido en mandamientos; pero el nivel de enajenación sermonial y seremonial se encarga de anestesiar a los penosamente llamados y auto aceptados como ovejas de un rebaño humano) se aplica una política de discriminación contra los que no piensan como ellos; o los que no son como ellos externamente en cuanto al color de piel.

Este mecanismo le ha dado muy buenos resultados a la política de conquista y colonización del gobierno de los Estados Unidos desde 1823 en que estableció la Doctrina Monroe (América para los americanos).

En nombre de Dios se lanzan ataques sistemáticos contra países siempre débiles y vulnerables; no son tontos; solamente pendencieros. No faltará quien exalte su gran potencia bélica por encima de todo; la realidad es que nunca atacarán a un país y gobierno que les represente posibles derrotas armamentísticas.

Son tan persignados y groseros, que asumen que, según sus principios religiosos vale más mantener una cara de personas muy decentes del hogar y en su cuerpo, que respetar la vida de los demás; con su judeocristianismo religioso, prefieren la muerte de las personas…los demás, nunca ellos, que aceptar que son impuros sexual o moralmente; por eso inician guerra para tapar sus escándalos de vida privada; sus deseos reales que necesitan tapar; de esta forma, la vida de los demás vale menos que sus deseos sexuales fuera del mal llamado “lar sagrado de la familia”.

“La moderna cultura del escándalo sexual hereda la doble moral del calvinismo blanco y se antoja venganza contra la liberación libidinal y femenina de los años sesenta y setenta del siglo XX. Siendo Estados Unidos una potencia mundial en la producción y consumo de pornografía, incluso como derecho ciudadano (recuerdense las batallas legales de Larry Flynt y su Penhouse, o al célebre Hugh Hefner y sus “cojenitas”), el sexo es una obsesión nacional. Estados Unidos es territorio privilegiado para el exceso sexual mediático”.

Fuente: Op.cit

Por eso se sospecha que el pedófilo abusador de mujeres indefensas que gobierna los Estados Unidos inicia guerra por todo el mundo para evitar que se sepa de su vida privada abusando de mujeres y niñas aprovechando su posición de fuerza.

Por eso, Trump es capaz de lanzar un ataque ciego y estúpido contra Irán, antes de que se abran más expedietes de Epstein donde se narran su vida sexial de maniático loco desenfrenado.

Hoy, como no puede exterminal completamemte al gobierno iraní, voltea a ver a la pobre y empobecida Cuba para decir que va a ser una satisfacción personal recibir por las buenas o por las malas a la isla de Cuba… ¡para su diversión, o distracción!

Quizá ya le empiezan a gustar las mujeres negras y mulatas…, además de las despampanantes rubias que pululan por La Habana.

Y todo en nombre de la religión y el sarcasmo que reprensenta pensar que su fe le indica que matar más de 183 niñas de una escuela en Irán, y varios Médicos en un hospital es cosa menor…, comparada con el pecado sexual que arrastra de su pasado.

Desde el momento en que afimó que puede vivir con la muerte de esta niñas, queda dicho todo…

Y todo en nombre de Dios… ¡o por temor a él, a su creación!

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