LA ECONOMÍA Y USTED…
Eliseo Castillo
DISTANCIA
“No es una palabra que se quiera y busque, / nostalgia de lo ido te recuerda y busca, / años idos pronuncian tu nombre, no reclaman, / la distancia es abismo, mis brazos no te alcanzan, / otro día con su noche te espera, / otro día con su noche siguen en vela, / no llegas”…elíseo
Con el discurso amenazante de del canciller del gobierno de los Estados Unidos Marco (¿Narco?) Rubio ante la Unión europea, se rompe lo último que quedaba de nexo entre el mercado de Europa y los intereses de los Estados Unidos.
En política como en comercio, no se puede simular sin consecuencias; un discurso en un espacio político es tan peligroso como un mal acuerdo comercial cuando no se establecen claramente las ventajas y desventajas de los participantes.
Por ejemplo, el citado canciller norteamericano se refirió a la casi obligación de las economías de la Unión Europea de seguir las ordenes de su jefe Donald Trump si no quieren tener represalias comerciales; a cambio, casi les prometió que, si le ofrecen tributo a su jefe gozarán de los favores y reconocimiento de este.
La respuesta no se hizo esperar; Alemania se apresta a realizar una reunión con China para reorganizar sus acuerdos comerciales; con esta actitud, sigue los pasos del primer ministros de Canadá, que respondiendo a las agresiones de su grosero vecino del norte, se entrevistó con el presidente chino buscando alternativas al comercio de los bienes canadienses.
Todo esto es una forma de ruptura del “nunca cierto” comercio en mercado libre, que se nos vendió desde el siglo pasado como la panacea y solución de las necesidades del mundo.
Nunca ha habido mercado libre; pero se nos impuso el mantra de que teníamos que pensar, imaginar que si lo había; como profesores era mal visto que te opusieras a tal “mantra”; se te calificaba como un economista del pasado, no actualizado, destructor de la “buena nueva”.
De lo poco bueno que le podemos señalar a Trump es que con su actitud descaradamente grosera contra todo el que se opone a sus caprichos, simplemente lo elimina de su lista de gobiernos a quienes les va a dispensar sus atenciones; sin mucho por decir se dedica a amenazar con aranceles o invasiones…
En un ambiente que se inventaron hace tres o cuatro décadas se difundió la idea de que gracias a la globalización y el mercado libre, las economías del mundo alcanzarían su máxima capacidad de eficiencia, y el consecuente beneficio para los miles de millones de habitantes del mundo; en esos años éramos unos 6000 millones de habitantes; cuarenta años después somos más de 8400 millones, pero con menos certezas y más desconfianzas que entonces.
Al decidir buscar más acercamiento a China, Alemania está aceptando que ya no está muy interesada en seguir escuchando y obedeciendo las políticas comerciales de los Estados Unidos; Inglaterra lo está reconsiderando; Canadá ya lo hizo, Brasil igual.
¿Y México…?
El país, con la ruta trazada por los gobiernos neoliberales, se abrió al mundo, entró en una dinámica de comerciar con cuanto país se acercó a buscar acuerdos comerciales; no es malo en si, lo preocupante, lo dijimos entonces, allá por 1993, que el problema no es comerciar y competir; sino que lo malo es no hacerlo en un plano de iguales y con justicia negociadora; este es el mal que se arrastra desde entonces.
Hoy el país presume cifras de exportación muy altas; con datos del Banco de México, presentados por David Márquez Ayala, en el periódico La Jornada, del lunes 23 de febrero de 2026, pag. 23, vemos que México exportó en 2025: 665 millones de dólares; mientras que importó productos por 664 mil millones de dólares.
Cantidades increíblemente altas si se ve de manera absoluta; preocupante si se le ve de manera relativa.
Vendes mucho …, ¿y qué?
Cuando lo que vendes no se siente en el beneficio social, tiene poco sentido; te conviertes en mero intermediario de productos que no dejan una huella firme en los bolsillos de la sociedad; no tiene caso vender mucho si no se mejora el salario, el nivel social de vida, y solo se ve en el cuadro de exportaciones que la cantidad sube y sube.
Pero México no puede hacer lo que está intentando Alemania, el temor al vecino nos limita, nos detiene; lo vimos con Canadá, en cuanto el primer ministro se entrevista con el presidente de China, le llegó el regaño y la amenaza de Trump, incluso con la grosera idea de invadirlo y anexar Canadá a los Estados Unidos.
Tal es la realidad en que se mueve la falsedad del mercado que se presume libre, hoy en todo el mundo se acepta que esa idea comercial es una mentira; que nunca ha existido igualdad ni se ha buscado; pero que ante la amenaza de una invasión o un castigo arancelario, los gobiernos prefieren aguantar impertinencias de un mandatario que ambiciona gobernar el mundo.
Con la programación de la entrevista del canciller alemán con el presidente de China queda claro que el fracaso del libre mercado es real, y que Europa va a seguir buscando su propia salvación de una tercera guerra atómica, en los brazos de los enemigos comerciales y militares de los Estados Unidos.
Hasta hace unos diez años quedaba claro que la globalización comercial era sólo para las empresas globales, las muy grandes; mientras que la regionalización por medio de los gobiernos estaba claro: América para los Americanos; Asia para China y Japón; Europa para Alemania, Francia e Inglaterra; el Medio Oriente como centro de guerra por el control del petróleo y la geoestrategia entre Rusia y Los Estados Unidos; mientras que África seguiría siendo un lugar para mandar ayuda humanitaria.
Hoy, la Unión Europea acepta que ha sido traicionado por Estados Unidos, sin rubor busca el apoyo y nuevo trato comercial con el supuesto enemigo comercial, China.
Canadá ya lo hizo, para molestia del emperador analfabeta funcional que gobierna Estados Unidos y se sueña emperador del mundo.
México no lo debe hacer…, ya nos han invadido en varias ocasiones, lo pueden hacer mañana nuevamente, si amanece de malas el neonazi de la Casa Blanca.
¡Pobre México, tan lejos de Dios, y tan cerca de…!