mar. Mar 10th, 2026

LAS PEQUEÑAS COSAS…

Eliseo Castillo

NO TE DESPIDAS

“Las palabras caen al suelo sin remedio, / la red, antes firme de tus labios desfallece, / se desgranan, se desploman, nada las arropa son ruegos, amables pregones que te buscan, / mis palabras ya no te encuentran, se pierden, / el temor me atrapa, el posible adiós es latente…,/ tus palabras…, las mías…, huérfanas mutuas, / tus deseos…, los míos…, el temor al adiós”…elíseo

En mi amado jardín de San Carlos, en la colonia Tabacalera de la ciudad de México, es motivo de un desencuentro entre la alcaldesa de la delegación Cuauhtémoc; quien para ganar las elecciones “sufrió” un curioso atetado de un aparente “aprendiz de sicario”, más tonto que el tonto más tonto que en su vida podría haber tomado y disparado una arma.

Sólo un tonto muy tonto puede creer que un ridículo, presunto asesino va a liquidar a una persona disparando justo donde no hay nadie en la camioneta; habría que ver cuáles fueron las ordenes de quien lo contrato; quizá el acuerdo fue que si le tocaba un pelo a la candidata no le pagarían un centavo…; con lo barato que esté el tema de las ejecuciones; ya ve usted que en Celaya cuesta 2000 pesos, según las palabras de la funcionaria que lo señala en el video de moda.

Pareciera que le aprendió muy bien a su correligionario ideológico, Donald Trump y su tirador torpe, tarugo muy bien aleccionado para que le disparara sin darle a él…; en estos temas no hay chiripadas o coincidencias, hay planes y luchas por el poder.

Para estar de moda, esta alcaldesa de la citada delegación ha desaparecido las estatuas colocadas en el jardín aledaño al Museo de San Carlos (de mi amado barrio en que realmente fui feliz en los años 1972-73 luego en 1978).

El pretexto son dos estatuas…

Al ser retiradas las estatuas de Fidel Castro y el Che Guevara de una banca de este jardín ha desatado una lucha entre dos grupos perfectamente identificados como antagónicos ideológicos; por un lado la alcaldesa se ha destapado como una auténtica ultraderechista que se cobija por las fuerzas políticas panistas y priistas.

El acto en si mismo tiene su sentido; realmente no estorbaban a nadie donde fueron colocadas; el jardín nunca ha sido un lugar exageradamente concurrido; la gente que llega, o va al museo, o es algún vecino que se sienta un momento en las bancas; mientras que por la tarde y noche se llena de paseantes de perros y pare de contar.

Pero es Fidel y el Che; eso cambia la situación si leemos las consignas que subió la alcaldesa luego de que fue denunciado el acto de retirarlas, vemos que sus palabras denotan desprecio y rechazo por tales figuras; sin duda que no son personajes de su preferencia; si agregamos que forma parte del grupo de políticos que se han impulsado para que formen el nuevo grupo antagónico que enfrente a Morena en el campo de las elecciones futuras; sin duda que el acto adquiere mayor relevancia.

Curiosamente en la prensa de derecha, dentro de los defensores de tal evento se apresuraron a justificarla señalando que no se tiene por qué festejar a dos figuras de izquierda, que realmente no le dieron nada bueno a la humanidad; al Che se le acusa (con razón en muchos casos sin duda) de ser un incendiario social que buscaba la tercera guerra mundial como camino a la destrucción del imperio americano para crear.., supuestamente al hombre nuevo, al ser humano no contaminado de burguesía y ambiciones de tener, atesorar, acumular más que los demás… ¡como si esto fuera posible en la realidad!

Mientras que a Fidel se le ve como el líder que impuso en la isla de Cuba un gobierno que nunca logró sacar adelante la economía de la misma; tema que habría que discutir sin duda; sobre todo con muchos argumentos a favor y en contra.

Al final son dos figuras de la historia que tienen argumentos para comentar y discutir ampliamente.

El problema es que los defensores de la alcaldesa se curan en salud señalando que la izquierda derribó la estatua de Colón…; por tanto, aseguran, se la están cobrando.

Buena parte de ciudadanos de izquierda reclaman la restitución de las estatuas a su lugar; incluso piden que el jardín de San Carlos o de la Tabacalera cambie de nombre para honrar a estas figuras.

Todo queda claro, el problema no son las estatuas, es la lucha ideológica, al final es la extensión de la lucha por la ciudad de México; izquierda y derecha confrontadas en otro espacio de la misma.

La alcaldesa Rojo de la Vega se ha decantado abiertamente por la derecha recalcitrante o ultraderecha, para estar a tono con Trump; mientras que algunas corrientes de la izquierda salen a defender espacios de la propia ciudad que manifiestan una ideología específica.

Razones y mentadas de madre gratuitas de por medio, el tema de las dos estatuas no es en si mismo el problema; estatuas sobran, le sobran al mundo; las ideologías, la lucha por el poder es lo que esta dentro del tema.

Si usted siente que es de izquierda me mentará la madre diciendo que soy tibio al no defender con más fuerza a Fidel y al Che; si en cambio se siente ser de derecha, va a sentir que soy un seguidor de los barbudos revolucionarios que tanto daño le hicieron a la isla y a la humanidad.

Todo se lleva al plano ideológico, no es la ausencia o presencia de más estatuas, son las ideas.

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