LA ECONOMÍA Y USTED…
Eliseo Castillo
POR LOS BUENOS TIEMPOS
“Porque el camino se hace menos tenso, / con la sonrisa de un amigo atento, / nada especial sucede en realidad, / la amistad no ha de ser moneda en cambio, / tu sonrisa, bendición que se avoca, / ha de ser motivo del recuerdo; / por los buenos tiempos, amigo entonces, / por los buenos tiempos”…elíseo
Para variar, como cada día desde enero en que retomó el poder de la presidencia de los Estados Unidos; el presidente Trump ha tenido nuevamente su expresión favorita: aranceles a los que no le obedezcan, ni le rindan pleitesía; aranceles a los que francamente la caigan mal; aranceles a los que no hagan lo que desea.
Ahora se manifiesta molesto (no por la rechifla que se llevó por el público en el partido de futbol de la final del mundial de clubes, en que tratando de ocular el rechazo popular se le subió al volumen del sonido del estadio con el himno nacional; eso es berrinche aparte; y es tan irrelevante que, sabemos que le pasa a cualquier mandatario que ose presentarse en eventos en que la gente se descontrola luego de una caguama; recordemos que al propio AMLO el sucedió al tener la insensatez de presentarse de manera especial en el estadio de beisbol de los diablos rojos del México.
El empresario delincuente presidente no tiene como meta los aranceles en realidad, a mi juicio, los usa como escudo para intentar conseguir otros fines; entre ellos el de la impunidad despreciativa; donde considera que la sociedad está formada de idiotas que deben obedecer lo que les ordena, y desde luego, aplaudirle por su sola presencia; de otra forma no se explica su petición sistemática de que se deben perdonar los delitos de delincuentes como él; que se les deben pasar de largo sus fechorías, por ejemplo, a Bolsonaro de Brasil, y a cambio, seguramente que el les puede reducir el castigo de aranceles con los que ya los ha amenazado; desde luego por tener un gobierno que no le obedece; pero que además, osa retarlo advirtiendo que puede usar la misma política arancelaria recíproca…; el plan de ojo por arancel, arancel por ojo (ría un poco por favor, el error, es no error de redacción).
Este fin de semana ha descarado de manera grosera su plan al referirse a la Unión Europea ofreciéndoles el premio de reducirles las aranceles… ¡si le compran más misiles, para que, a su vez, los entreguen a Ucrania en su defensa contra Rusia!
Vuelve a ser al cínico de cada día
Todo esto queda con un peor sabor de boca; el plan es vender más armas, no empujar la paz; al mismo tiempo se afana por que se perdonen a los delincuentes afines a su ideología; y de paso ha declarado que posiblemente se asigne un auto perdón por todos sus delitos; rasgos inequívocos de un déspota canalla; hay demasiadas prendas que lo identifican.
Quiere apapachar a los productores de armas, por eso el negocio de la guerra es lo que más desea y promueve; al mismo tiempo nos recuerda que hay que olvidarnos de las canalladas como las suyas (Olvídense de Epstein, propone de manera insistente).
Los aranceles son un pretexto, muy tonto por cierto, si vienen del país que empujó la globalización y la liberación comercial mundial; contradice la política de su país. Al final desde el momento en que le recuerda al presidente de Ucrania que sin las armas de Estados Unidos ellos no tienen como defenderse; pero que además debe pagar cada arma que le ha enviado; que esto nunca fue un regalo, por más que el anterior presidente Biden así lo señaló; ahora el les cobra hasta el saludo; al tiempo que les quiere vender más misiles.
Por desgracia todo se reduce al negocio de la industria armamentista; la guerra como escenario para vender la producción almacenada de rifles, cañones, tanques y misiles; sin guerra y narcotráfico…¡ a quién se los venderían…?
Pareciera que sus metas se reducen a perdonarse y perdonar a todos los delincuentes de la ultraderecha en el mundo, y a vender armas…; los aranceles como arma de amenaza, de amago, de manipulación.