LA ECONOMÍA Y USTED…
Eliseo Castillo
TUS BRAZOS
“Cuan madre que protege y defiende, / se deslizas tus brazos y me atrapan, / cálido aroma de hogar inunda el ambiente, / la estación del tren se asoma, se vislumbra, / sueño estar en ellos, lo imagino, / tus brazos que me esperan, pienso que están ahí”…elíseo
¡Si entra una llamada urgente y no la atendo, usted va a ser el responsable de lo que pase!
Con esta advertencia, casi amenaza, me espetó una alumna en la UNIVA- La Piedad, cuando señalé que no se podía usar el celular durante la clase.
Hablamos de jóvenes adultos de entre 18 y 21 o 22 años que se resisten a dejar de lado el celular, hasta para tomar la clase universitaria; sienten que nacieron tecleando, mensajeando, jugando a aislarse con su celular, aunque tengan a sus compañeros a su lado; con el celular viajan a cualquier parte, con las consecuencias que cada día se están sufriendo, con motivo de secuestros, chantajes, abusos, etcétera.
¿Y, cómo se le va a hacer para aplicar una política que controle la manía enfermiza de usar el celular casi desde que se nace, si las madres, sobre todo las más jóvenes, han descubierto que sus chiquitos ya quieren un celular desde que van al kínder…?
No es problema de México, es la auténtica pandemia mundial; dicho por la ONU; el dilema es que empezando por las madres, están convencidas de que su niño lo merece.
¡Uf!
¡Baños públicos en las plazas, o aceptemos la mierda humana como parte del paisaje!
Nunca aceptaré que un gobierno no piense en la necesidad básica de sus gobernados, y que se dedique a andar jugando a mentir, diciendo que cuenta con un apoyo total de los mismos, cuando vemos que a cada paso que se da se tiene una oferta para rentarle a usted una taza de sanitario para defecar; no es posible que sigamos viéndolo como algo normal; es ofensivo que ninguna plaza pública cuente con un sanitario para personas, cuando, muy modositos nos preocupamos, y hasta nos molestamos si alguna persona no recoge el excremento de su mascota.
Ninguna ciudad del mundo debe dejar de lado atender esta necesidad y deuda social; me avergüenza ver como retoñan por todas partes los letreros de…”baño, 5-6-7-8-9-10 pesos”.
Mientras las plazas públicas sigan sin dar este servicio de manera normal, serán lo que han sido; “plazas de mierda”, con gobiernos de mierda, evidentemente para sociedades “ídem”.
Me da vergüenza ver este letrero desde hace 48 años en que una familia tocó a mi cuarto destartalada mini casita (cuarto y un baño) en Morelia, por que sus intestinos les iban a explotar y, o se levantaban el vestido en la calle o moría en la banqueta.
Una vez que satisficieron su necesidad, no sabían como agradecerme el gesto, mientras que yo reflexionaba en lo injusta que es una ciudad que no es capaz darle a las personas los servicios básicos: agua, luz, servicios sanitarios.
Toda ciudad es una ciudad de mierda cuando no atiende lo básico del ser humano; un sanitario en cada plaza es elemental servicio básico social; increíble que sigamos tolerando políticos cínicos e ignorantes que piensen que la sociedad no lo entiende ni lo requiere.
Ladrón una vez, ladrón toda la vida…
Este adagio español es severo e injusto; es negar que se puede dejar de ser hijo de puta en alguna ocasión; solamente que en esta ocasión, pareciera que se cumple con la actitud del presidente Trump, quien ahora ha decidido que las 31 toneladas de oro del gobierno de Venezuela, que promovió congelar en bancos ingleses, para que este no hiciera uso del mismo; pasen a sus manos; si, como lo lee amable lector, lectora, este personaje ha decidido que al tiempo que se le niega a sus dueños su aprovechamiento, se le debe entregar a él; son 31 toneladas de oro que permanecen, o deben permanecer en las bodegas de bancos de Londres Inglaterra a nombre del gobierno venezolano; pero ahora el señor ha decidido que puede tomarlos; así nada más, como tomó al propio país que Simón Bolívar independizó de España, para que luego de dos siglos, Estados Unidos los volviera a encadenar; creo que necesitan a una Denisse Dresser para que los libere de sus cadenas…; ¡como dice que lo hizo con los mexicanos!
Trump si…; ¡Ladrón una vez, ladrón toda la vida!