Ciudad Del Carmen, Camp., 18/ octubre/2026.- La “realidad” que cada lunes escucha la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de su equipo de salud se topó este fin de semana con la crudeza del día a día de los pacientes y del personal de los servicios sanitarios.
Ayer, decenas de personas recibieron a la mandataria a su llegada al Hospital General del IMSS-Bienestar Dra. María del Socorro Quiroga Aguilar, en esta ciudad, con quejas y reclamos por las deficiencias en los servicios públicos de salud. Escuchó casos tan trágicos como el de una pequeña que murió por presuntas negligencias médicas.
Ante la realidad que encontró en territorio, en su discurso pronunciado minutos después, recurrió al lema de su antecesor: “como decía el presidente López Obrador: ¡me canso ganso que vamos a modernizar todo el sistema de salud!”
La jefa del Ejecutivo cerró su segundo fin de semana de visitas a hospitales del IMSS-Bienestar, donde, dijo, ha podido constatar algunos avances, pero también carencias.
Acompañada por su equipo del sector, salvo el titular del IMSS, Zoé Robledo –inmerso en la problemática derivada de una movilización de trabajadores sin precedente en los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación–, la Presidenta señaló que, durante sus visitas a los nosocomios, ha identificado la burocracia como una de las principales causas de las deficiencias. Tanto es así que, describió, unos zapatos llegan más rápido desde China que un medicamento del almacén a un hospital.
Sheinbaum Pardo encabezó la entrega de las obras de rehabilitación del Hospital General del IMSS-Bienestar, adonde llegó con casi dos horas de retraso. La larga espera y el sofocante calor que se sentía en esta zona del sureste del país no mermaron la paciencia de la gente. Exponer sus testimonios bien lo valía.
Durante el intercambio, conoció de viva voz las duras experiencias de los asistentes. “Hace ocho días dejaron morir a mi hija en el hospital materno-infantil. Justicia por mi niña…”, le dijo una mujer entre lágrimas. “Te van a tomar los datos”, respondió la mandataria desde la ventanilla del asiento del copiloto de la camioneta en la que viajaba.
Un hombre le expuso que, ante la escasez de medicamentos para el corazón, ha tenido que pagar de su bolsillo más de mil pesos para adquirirlos. “Dicen que bienestar, pero no sé para quién”.
Otro grupo de ciudadanos que se acercó al vehículo gritó: “no nos atienden, hay muchos problemas en el IMSS”. Unos metros más allá, trabajadores de ese instituto lanzaron: “si no puede, renuncie”. La Presidenta reaccionó de inmediato: “¿Qué dicen allá atrás?” Al no escuchar una respuesta, comentó: “Ya no dicen nada”.
Tras el raudal de señalamientos, la jefa del Ejecutivo subió al podio dispuesto para la ceremonia, desde donde criticó que el sector fue olvidado durante el periodo neoliberal. Afirmó que, con la llegada de Andrés Manuel López Obrador, comenzó un cambio basado en mayores inversiones, la construcción de hospitales, la contratación de especialistas y la compra consolidada de fármacos para evitar “la corruptela” que permitía mantener altos costos.
Admitió que persisten deficiencias, algunas de las cuales ha constatado durante sus visitas a hospitales. Por ejemplo, relató las dificultades para que unos guantes especiales lleguen de un almacén a un hospital, aunque hay existencias en el inventario.
Cuestionó que, en la era digital, de la inteligencia artificial y de las redes sociales, no sea posible modernizar el sistema de salud.
En presencia de la gobernadora Layda Sansores, Sheinbaum Pardo destacó que ya conforma un equipo para impulsar esa modernización y que presentará su plan esta semana durante una conferencia matutina.
Para resolver la problemática, no sólo convocará a los expertos del gabinete de salud, sino que también recurrirá a jóvenes egresados de universidades públicas, especialmente de carreras como ciencia de datos y logística, entre otras.
“Voy a tomar a los jóvenes, a los especialistas mexicanos y voy a hacer un equipo. Y les voy a decir: ‘quiero los almacenes así, pero de primera, que todo esté digitalizado, todo automatizado, cada cosa en su lugar’. Que si piden una medicina, en la tarde llega; así como una compra digital en el hospital. ¿Cómo si uno pide zapatos desde China y le llegan al otro día? ¿Cómo nosotros no podemos hacer que los guantes lleguen del almacén al hospital?”