sáb. Feb 4th, 2023

LAS PEQUEÑAS COSAS

Eliseo Castillo

                                                                    EL CAMINO ANDADO

                                                          “De la historia que nos describe,

                                                          que desnuda cada paso y su ritmo,

                                                         sin afán, sin remordimiento absurdo,

                                                         elijo repetir cuanto sea dado,

                                                        andar el camino, una vez andado,

                                                       nuevamente tu cuerpo tan conocido;

                                                       andar como entonces tu camino, el mío”…

                                                                               eliseo.

Desde que existe la forma de estado social, en que la sociedad elige a sus gobernantes periódicamente, se acostumbra esperar de estos un uso adecuado de los recursos, que bajo el nombre de impuestos le quita periódicamente.

Sin duda, el tema de la seguridad es de los principales que se le piden, los progamas de salud son fundamentales, y la atención a las personas menos pudientes, se han convertido en un tema a nivel mundial como una de las prioridades que deben ser cubiertas de alguna forma. De otra forma, no se concibe la existencia y necesidad de un gobierno. 

¿para qué sirve, si para lo que hace falta, no está presente?

Programa para adultos mayores…

Son programas necesarios y emergentes, no son nuevos ni creativos, son una necesidad y una obligatoriedad de todo Estado y gobierno que se sienta obligado con sus representados; sucede en casi todos los países, y lo que lo hace diferente es la aplicación específica de cada caso.

Con sus altas y bajas, los programas sociales regularmente son criticados por la oposición, se les vé como una forma de manipulación de la clase menos protegida; no es que les falte razón, el problema es que, o se les apoya, o simplemente quedan a la buena de dios; con lo que representa para una persona mayor quedar sin respaldo social, ante una realidad en que las empresas no se interesan más por ellas, las familias les ven como estorbo, y la sociedad los rechaza como parte del entramado de vida. 

Dentro de las críticas que se hacen a estos programas es que, además de asistencialistas y electoreros, que no dejan de ser ciertas en buena forma, terminan por ayudar a quienes no lo necesitan…, que también tiene parte de verdad; resulta penoso ver en las filas de las personas que van a recibir el apoyo a muchas personas que en nada se les nota la necesidad; por ejemplo señoras que llgan en camionetas de lujo…, ¡a recibir unos cuántos pesos…! pero como expresó una de ellas… “¡pues algo, por lo menos para la gasolina!”.

Desde luego la mayoría no lo necesita para la gasolina; es para comer hoy, y mañana de ser posible. Son programas que enfrentan una realidad muy simple… ¡Un viejo sin poder de compra estorba en la familia que deja de ser su responsabilidad, dada su insolvencia!

Con datos de la Secretaría del Bienestar para adultos mayores, tenemos que a la fecha se tiene un padrón de 11 millones 56 mil 534 personas mayores de 65 años.

Las críticas tienen sustento; realmente muchas pesonas efectivamente no necesitan el apoyo; eso pasa en todos los programas en todos los países que los palican; al final de cuentas, se busca el beneficio del grupo por encima de unas personas.

Más de once millones de personas en el padrón son muchas; si tomamos en cuenta que la población de México anda por los 127- 128 millones de habitantes; entre los que viven en el territorio, y los que se encuentran en el exterior (millones en los Estados Unidos y Canadá). 

Por cierto, le comento que buena parte de los paisanos que se encuentran en los Estados Unidos trabajando, están solicitando la tarjeta de adultos mayores…; la catalogan como una buena ayuda, tanto para ellos, al margen de su trabajo por allá; y la celebran para sus “viejos” que dejaron en su pueblo o ciudad.

Al observar, cómo ancianos son conducidos por nietos o hijos del brazo para hacer fila y esperar el apoyo; es normal que quede el aroma de algunas formas de sensibilidad ante este momento; uno se imagina que esta mujer u hombre mayor de 65 años regresa a tener cierto poder en su familia, no olvidemos que una persona con dinero en su bolsa, adquiere prestigio y reconocimiento en el grupo al que pertenece…; no es lo mismo un anciano o anciana que depende de que un familiar le de un plato de comida simplemente por que está ahí, y no se le puede sacar de la casa, normalmente por que es el dueño de la misma; a un anciano millonario, que como buen patriarca de la familia sigue ordenando la forma de vida del grupo.

¡Poderoso caballero es don  dinero! célebre frase manifestada por el literato español Francisco de Quevedo.

Al margen de esta crítica, la oficna asistencialista nos informa una parte muy iportante del padrón de beneficiarios… 56% son mujeres… ¡eso es importante!

Podemos quejarnos y criticar a la mujer en general por muchas razónes, algunas casi ingénuas, otras con ganas de joder; pero lo que no podemos negar es que esta es más decente que el hombre; y no se trata de ponernos románticos en el tema, digamos…por que son viejos y… ¡pobrecitos…, son viejitos…!

Para nada, una persona deja de serlo cuando muere, de ella hablamos; tratamos el tema de las necesidades durante la vejez; destacando sus incapacidades laborales inevitables.

La oficina nos informa que son casi 6.2 millones de mujeres beneficiadas en el padrón; y eso es un buen apunte; es mejor que el dinero lo reciban mujeres; ellas son más responsables ante la familia; ellas pueden ser gastalonas, a veces compulsivas, pero son menos corruptas, menos ladronas que los hombres.

No es que se vaya contra los hombres, y menos contra los más viejos como fórmula; lo que sucede es que el sistema cultural machista, se acepta que el hombre tome el dinero y resuelva primero sus gustos personales, y después atender a la familia…; cobra su salario, y de paso por la tienda se lleva su cerveza y sus botanas, ya lo que sobre lo organiza para la familia.

No es que veamos a una mujer impoluta, pulcra; pero no hay duda que, normalmete, el dinero al tomarlo, casi siempre piensa en su familia primero, en lo que debe comprar para la comida de hoy; incluso se puede dar el lujo de pensar entre una comida y otra; pero en función de la familia…

¿Ve usted la diferencia entre el hombre y la mujer con el dinero en las manos…?

En muchos casos, el hombre toma el dinero y organiza su gasto pasando por sus bebidas para celebrar que tiene dinero; la mujer lo toma y hace planes para decidir lo que comerá su familia…

Si usted entiene eso, ¡para qué agregar más…!

Lo ideal sería que todos los recursos fueran entregados a la mujer como cabeza de familia; sin embargo sería una forma de violar el derecho de las personas; pero celebro que por lo menos en este caso, el recurso llegue a buena parte de las mujeres; si son o no gastalonas, lo primero que normalmente hacen es decidir lo que se comerá hoy…

Y ese es el sentido de los progamas sociales…, si no, entoces para que carajos servirían…

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