mar. Nov 29th, 2022

LA ECONOMÍA Y USTED

Eliseo Castillo 

                                                   

                                                                              SABERTE AHÍ

                                                              “Por lejano y rudo el camino,

                                                              por triste que sea la espera,

                                                              por si acaso, por si llegas en sorpresa,

                                                              cada tarde, mi corazón te espera,

                                                              cada tarde te sé, cada tarde te miro,

                                                              cada tarde, te imagino volver“…

                                                                                 elíseo

Después de más de diez años de acoso legal, político y de manipulación de la opinión pública internacional; el creador del sitio de investigación e información Wiki-Leaks sigue siendo símbolo de los claroscuros del periodismo frente a los poderes e intereses políticos

a-b-c del periodismo.

Hay un principio fundamental del ejercicio del periodismo, la búsqueda de la objetividad como principio y fin de la tarea misma; la segunda etapa consiste en la forma de presentarla sin dolo o el llamado “modito”…; ya después salta a la mesa el riesgo de la manipulación de la información; el plano de la desinformación, y la mercantilización de la misma.

El caso Assange es un ejemplo de cómo el manejo de la información da para invadir los tres niveles de la misma…; Wiki-Leaks como centro de investigación puso sobre la mesa la conspiración de algunos gobiernos (el de Estados Unidos fundamentalmente) conspirando contra la vida y libertad del ciudadano del mundo. 

A nuestras espaldas, descubrimos que se decidía por nosotros; que el temible Gran Hermano denunciado desde mitad del siglo pasado por George Orwell, en su libro Rebelión en la Granja, y 1986; realmente se esta viviendo desde los sótanos de la política de los gobiernos.

Julian Assange, pudo tomar el camino de la mercantilización y prostitución del manejo de la información; siempre era posible; pero se decidió por entregársela a determinados medios de información internacional que gozan de un buen nivel de respeto por su trabajo. Desde hace más de diez años, su recompensa es la cárcel… ¡por evidenciar los manejos sucios y clandestinos con que operan algunos gobiernos; donde no necesariamente se actúa en función a los buenos deseos para las personas!

El único delito por el que se le retiene preso, es por haber evidenciado los juegos perversos con que operan algunos gobiernos; conspirando contra la libertad humana. Las razones por las que el gobierno inglés lo tiene preso, es el capricho y molestia del gobierno de los Estados Unidos, que, al sentirte evidenciado ante la prensa mundial, como vil delincuente, ha decidido que prefiere matar al cartero, con tal de negar el contenido de la carta; penoso y vergonzoso acto en el juego del mensajero y el mensaje.

En México, sucedió un fenómeno muy espacial que pone en la mesa la claridad con que se conduce el periodismo y los periodistas; en un principio, hace más de trece años, buena parte de los analistas se dieron a la tarea de tomar partido en el tema; le sobraron defensores al detenido; los clamores del derecho a la información se hicieron llegar por todas partes. 

La libertad de Assange era la única condición para asumir que hay libertad de expresión en el mundo; la libertad de expresión como forma de identificarse en cada periodista, cada analista, cada opinólogo, cada persona que tenía y tiene un espacio de comunicación pública sabía que en juego no estaba solamente la libertad de una persona; estaba el derecho a ejercer la libertad a partir de los códigos propios de la información: objetividad, análisis, imparcialidad (en lo posible) y mesura.

Sabemos que en términos puros es imposible la imparcialidad, entonces se introduce la variable de la “mesura” que podemos llamarle la intencionalidad. Un periodista, un informador se puede equivocar un poco…, pero puede reajustar la información aclarando tal fallo; la diferencia es la intención con que se puede llegar a ese momento; en cambio, se puede llagar a practicar el llamado periodismo mercenario, ‘el chayotero’, o prostituido, cuando sabiendo de la manipulación de los datos, se hace énfasis en ellos; en México tenemos una larga historia al respecto; Enrique Serna nos lo platica en su libro sobe el periodista Carlos Denegri, símbolo de como se puede manejar la información para beneficio particular.

Julian Assange, es una figura que está poniendo a prueba la actitud de periodistas, analistas y comunicadores del mundo; el único delito que ha cometido visiblemente es haber puesto a la luz una información ampliamente verificada, pero, que interesa en los manejos del gobierno más poderoso del mundo; quizá esto sea su principal pecado; que es información secreta del gobierno de los Estados Unidos…; este lo reclama para enjuiciarlo; se dice que posiblemente sería condenado a cadena perpetua por tal motivo.

¿Por qué entonces muchos periodistas en el mundo han callado en la defensa de este personaje, o se hacen los ocupados en otras cosas más interesantes…?

En México, al parecer (es conjetura personal), esto puede deberse a que el presidente AMLO se ha puesto de su lado, y trata de salvarlo de la INJUSTICIA norteamericana; es de la injusticia de que hay que defenderlo; si fuera de la justicia, no habría delito por juzgar; es lo otro de que se defiende…

Cuando a sabiendas de una injusticia, preferimos ponernos de ese lado; nos negamos el derecho a ser defendidos nosotros en situaciones parecidas; cuando decimos que nosotros no somos responsables de todo esto, deseamos evadiros de una realidad que en cualquier momento puede tocar a nuestra puerta.

Periodistas, analistas, comunicólogos tienen la opción de intentar ser o seguir siendo mensajeros confiables de una sociedad que requiere mensajes no manipulados; pero siempre existe el riesgo de caer en la tentación de aceptar modificar el contenido del mensaje para servir a quien pague más; así nace el “chayote”, como forma perder la objetividad desde el trabajo mismo; mientras que desde el gobierno se puede practicar eso, pero igual se puede mandar eliminar al mensajero.

Julian Assange es una persona en las circunstancias difíciles, en la lucha por la información; el nombre del problema se llama derecho a la información y libertad de expresión.

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