mar. Nov 29th, 2022

Pbro. Dr. Alfonso Verduzco Pardo

Allá por el año de 1846 se empezaron a escuchar comentarios sobre la posibilidad de que Zamora se convirtiera en cabecera de un nuevo Estado, que tendría como territorio el occidente de Michoacán y parte de lo que ahora le corresponde al Estado de Colima.

Estos rumores crecieron poco a poco, de tal manera que hacia el año 1889 se aprobó una acta de cabildo en la que se tomaba la determinación de nombrar un nuevo Estado, el Estado de Zamora, cuya cabecera sería la ciudad que lleva ese nombre.

Naturalmente, esto provocó que las autoridades civiles de Morelia pusieran el grito en el cielo, patearon, lloriquearon y protestaron contra semejante propuesta, de manera tal que Zamora tuvo que desistir del proyecto y el Estado de Michoacán siguió sin sufrir modificación alguna.

Desde entonces la capital de nuestro Estado, Morelia, nos ha visto con recelo y desconfianza, y ha procurado mantenernos bajo la suela de su zapato.

Díganlo si no, ¿por qué Morelia maneja entidades que le corresponden a nuestra ciudad de Zamora?

Por ejemplo, maneja el teatro de la ciudad, el Teatro Obrero, que luego fue el Cine Virrey de Mendoza. ¿Por qué maneja Morelia el centro de las artes que construyó para nuestra ciudad Marta (Martita) Sahagún de Fox? ¿Por qué pretende Morelia adueñarse del edificio de nuestra presidencia municipal? Y más recientemente, ¿por qué se ha adueñado de la Casa Pardo? la que Don Antonio Pardo regaló para que se convirtiera en nuestra Casa de la Cultura.

Y la casona de la gran familia de Rosa Verduzco, ubicada en la Calzada Zamora-Jacona, ¿También se la querrán apropiar como pretenden hacerlo con la casa Pardo?

Este tipo de propiedades y actividades que deberíamos de manejar nosotros, los zamoranos, sin necesidad de intervención alguna, desalientan y frenan nuestro desarrollo y no nos dejan crecer, no solo en el campo económico, sino en lo que es más grave, en el campo social y cultural.

Ojala que las autoridades actuales rectificaran esta situación y nos permitieran ser y hacer en nuestra ciudad lo que a nosotros nos convenga.

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