mar. Nov 29th, 2022

CRITERIOS

El poder de la palabra

Arturo CEJA ARELLANO

En el año 2004 habrá en nuestro país otro proceso electoral; tal vez sí, o tal vez no tenga usted, amable lector, la más mínima idea de cuánto es el dinero que se gasta para poder elegir a los futuros gobernantes (Presidente de la República, Senadores, Diputados Federales, Diputados Locales, Presidentes Municipales, Regidores, Síndicos y anexos); lo que sí se decirles es que son muchos, pero muchos millones de pesos… pero muuuchos de veras, los que se gastan para la política nacional.

            Con ese dinero se construirían escuelas, canchas deportivas, viviendas, se harían carreteras y se mantendrían perfectamente las existentes; se pagaría buen salario a los policías, se les dotaría de equipo; se pagaría a los profesores, se apoyaría al deporte en general; se harían infinidad de cosas para la auténtica construcción de un tejido social más agradable.

            México figura a nivel mundial como el país donde la democracia es la más cara, porque de manera irracional existen diez o más partidos políticos, a los que se les destinan recursos endiabladamente exagerados, cuando en países como Estados Unidos solamente son dos; y cada uno de ellos subsiste con sus propios recursos; o sea, no se les da absolutamente nada, para que tenga usted una idea del enorme desperdicio de dinero en nuestra nación.

            Y vaya que es un desperdicio, porque con ese recurso se mantienen a miles y miles de vividores que, ya están como el Ejército Mexicano en la cúspide de coroneles y generales, con personas adultas mayores y muy mayores, con la diferencia de que los políticos no se quieren jubilar y los militares no pueden, porque quedan clavados de por vida en la milicia. Ya luego les explicaré por qué.

            El caso es que en el juego político los intere$e$ son tantos, que se ha perdido total y absolutamente la convicción, los ideales, el interés cambiado de servir a servirse, creándose institutos políticos sin bases, sin propuestas creíbles, sin dignidad, nomás para seguir en la jugada, sin dejar que surjan nuevos líderes. Por esa razón es que ya no existen los líderes naturales, solamente los falsos vividores. Por esa razón es que seguimos recordando y añorando a Emiliano Zapata y a El Ché Guevara, a quienes se usan como bandera, como estandarte en nuestro país, para atraer a la desesperada gente que aún cree en los milagros.

            En Michoacán se rumora el surgimiento de dos nuevos partidos políticos, uno encabezado por Jesús Reyna y el otro por Pasalagua, luego de que en el PRI dejaron de liderar, porque el PRI se desintegró prácticamente durante el proceso electoral anterior. Ya vieron ustedes lo que ocurrió en Jacona y en Zamora; lo ocurrido en Michoacán y en casi todo el país, donde el partido MORENA atrajo como imán a priistas, perredistas, petistas, verde ecologistas, a gente de Movimiento Ciudadano, principalmente. Sólo el panismo conserva a la mayoría de su militancia, porque ahí la convicción partidista aún existe.

            Difícil resultará al Partido Revolucionario Institucional volver a reintegrarse, volver a creer, volver a partirse el alma, porque han perdido muchas cosas por la huida hacia el partido MORENA que, seguramente y con todo lo que se dice de AMLO y su forma de gobernar, seguirá dando de qué hablar para la próxima elección, porque es el partido en el poder y el que se lleva la tajada más grande de recursos económicos emanados de nuestros jugosos impuestos.

            En las próximas entregas les iré hablando acerca de los personajes que ya se perfilan como candidatos en nuestra región, aunque algunos se encuentren agazapados y en un momento sabático, y de los que andan promoviéndose con la tradicional entrega de despensas, tortas, láminas de cartón, y dando apapachos nada creíbles, pero sí aceptados.

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